SILVER TALON – Decadence And Decay (2021) Review

English review included below

Prólogo:

Cuando te sugieren si te gustaría hacer la crítica de un álbum, y el grupo en cuestión no te suena absolutamente de nada, yo, pesimista por naturaleza en estos casos, suelo esperar lo peor.

Tras una investigación previa a la escucha del disco, descubro que Silver Talon es un sexteto con base en Portland, Oregon. Resulta que la formación cuenta con tres guitarristas en sus filas. Mn-Uhm!! puede resultar interesante‒. Después leo que la banda se declara admiradora de gente como Nevermore, King Diamond o Savatage que son sin duda algunas de mis bandas favoritas de todos los tiempos.

Por un lado, me ilusiono ante la perspectiva de escuchar algo que realmente valga la pena. Por otro, pienso que difícilmente hoy en día una banda de Power Metal tradicional americano va a poder ofrecerme algo realmente digno; el metal que se estila por esas tierras no suele tener casi nada que ver con los grupos citados con anterioridad, y cuando es así acostumbra a tratarse de producciones de poca calidad compositiva y escasos medios para grabar algo realmente decente.

Por último, descubro que el disco va a ser publicado por el sello M-Theory Audio. Ojo!!! pienso‒. Que esta gente suele publicar solo material de calidad, y ahí ya sí que empiezo a ver la botella medio llena.

Así, con moderado optimismo y, a la vez, con pies de plomo, me dispongo a escuchar el disco. A veces, pocas, pero sí algunas, mi fatalismo no se corresponde con la realidad, ¿Será esta una de esas contadas ocasiones en la que descubro un grupo nuevo interesante de verdad? La respuesta al misterio se desvela en las próximas líneas, así que, por favor, sigue leyendo un poquito más abajo.

La historia:

Silver Talon se formó en 2017 a partir de las cenizas de la banda de Portland, Spellcaster (si no conocía a los primeros, mucho menos a los segundos), donde ya militaban los guitarristas Bryce VanHoosen y Sebastian Silva, de origen mejicano (esto último tiene su importancia, ya lo verás más adelante).

Lo primero que hacen es buscar un cantante con el que moldear el sonido que persiguen ambos guitarristas. Buscan por todo el globo, recibiendo maquetas de todas partes, pero al final, el vocalista idóneo está al lado de casa. Wyatt Howell, también procedente de Oregon, y con el cual habían compartido escenario en algunos shows, es el escogido.

Con la base del grupo formada y con la ayuda de algunos músicos que ya no están en la banda, se graba un primer ep titulado Becoming A Demon, que obtiene buenas críticas y en el que cuentan con la colaboración de Jeff Loomis, alma mater de los tristemente desaparecidos Nevermore, para grabar una versión del tema de Sanctuary, Battle Angels. Yo no la conocía, pero si la buscas por Youtube, Spotify o similares, verás como se las gastan Silver Talon ya en su autoeditado ep de debut.
 

Tras las buenas sensaciones de Becoming A Demon, la banda se lanza en 2019 a la grabación de este Decadence And Decay, pero entonces surge un problema inesperado. El guitarrista fundador Sebastian Silva está en Europa de gira con su otra banda, Unto Others, teloneando en una serie de conciertos a King Diamond. En ese momento, el “bueno” de Donald Trump decide que para ganar unos cuantos votos hay que endurecer la política inmigratoria, y como consecuencia, Sebastian ‒os recuerdo que es de origen mejicano‒ no puede regresar a los Estados Unidos por problemas con su visado. Como medida de emergencia se recluta al guitarrista Devon Miller para sustituir a Sebastian en algunos conciertos que ya tienen contratados. La química entre Miller y el resto de componentes resulta tan satisfactoria, que una vez solucionados los problemas con la visa de Sebastian, la banda ofrece a Miller el puesto de tercer guitarrista de manera oficial. Y así es como la decisión del loco con el pelo color zanahoria acaba transformando a Silver Talon en una formación con tres guitarristas al estilo de Maiden o Helloween.

Los siguientes en entrar a formar parte del grupo son el versátil bajista Walter Hartzell, perfectamente capaz de imprimirle a sus líneas de bajo un toque progresivo, y el excelente batería Michael Thompson, este último tan solo unos días antes de empezar la grabación del disco.


Las canciones:

Deceiver, I am ya da muestras de lo que vamos a escuchar en los próximos 48 minutos; canciones bastante complejas, con varios solos de guitarra, cambios de ritmo y diferentes secciones dentro de la misma canción. Y efectivamente, la voz y la forma de cantar de Wyatt Howell está completamente influenciada por Warrel Dane. Contundente tema para empezar el disco.

Igualmente rápida es Resistance 2029, aunque con más elementos progresivos e incluso una parte lenta y casi acústica a mitad de canción. Destacar que aquí, entre los innumerables solos de guitarra que tiene la canción, tenemos uno de un invitado ilustre; ni más ni menos que Andy LaRoque, mano derecha de King Diamond desde hace unos cuantos lustros.

Otra de las influencias de la banda tiene que ser sin duda Queensrÿche y esto se demuestra en As The World Burns, que resulta bastante más progresiva en el sentido en que lo eran los de Seattle. Como anécdota, contar que la grabación del video de este tema, que data de 2019, se tuvo que realizar en Canada por los mencionados problemas del guitarrista Sebastian Silva para entrar en su propio país. El video se rodó sobre una versión demo del tema, pues la grabación definitiva no se había podido llevar a cabo por el mismo motivo; la imposibilidad de Sebastian de volver a EEUU.

Mi canción favorita del disco es de momento Next To The Sun. Con un inicio con guitarras españolas, casi flamencas a lo Paco de Lucía, para después pasar por diferentes fases cada vez más cañeras y un estribillo excelente con unas guitarras que me recuerdan por momentos a los Dream Theater de la época “Images”. Este tema me parece el mejor compendio de lo que son capaces de ofrecer Silver Talon en este su primer disco de larga duración.

Divine Fury tiene un inicio barroco que recuerda a Marty Friedman, Jason Becker y demás virtuosos de las seis cuerdas de finales de los 80, y más adelante un estribillo donde los coros juegan un papel importante, confiriendo a esta parte de la canción un aire algo más comercial de lo escuchado hasta ahora.

Parecida a la anterior en lo barroco de las guitarras y algún teclado de apoyo, es Kill All Kings. Es el tema más directo del disco y ha sido elegido recientemente como tercer tema de adelanto. Se ha grabado un lyric video que podéis ver en Youtube. Genial la parte de los solos de guitarra, a cual mejor.

Llegando ya al final, What Will Be es un tema lento durante cuya escucha es imposible no recordar de nuevo a Queensrÿche, sobre todo por la forma de cantar de Howell, clavada aquí a la del Geoff Tate más introspectivo.

El disco se cierra con Touch The Void, que seguro es el tema más experimental y difícil de asimilar de todos.

Reconozco que estos dos últimos cortes quizás no estén a la misma altura de los seis anteriores, pero es que el nivel estaba por las nubes.

La producción, impecable por cierto, corre a cargo de la propia banda y del productor Zack Ohren, habitual en bandas americanas de metal extremo y responsable por ejemplo del sonido de lo nuevo de Machine Head.

El resumen:

Decadence And Decay es un disco imprescindible si echas de menos a bandas como Nevermore o los dos primeros discos de Sanctuary. Otras referencias válidas pueden ser los primeros Queensrÿche ‒esto resulta obvio, pero también Jag Panzer o los más actuales Witherfall.

Se nota que las canciones han pasado muchos meses en periodo de composición: entre problemas de visados y la pandemia, han transcurrido casi dos años desde que el disco empezó a gestarse hasta que finalmente ha visto la luz.

Todos los temas rebosan energía, calidad compositiva, virtuosismo, y ese toque un tanto oscuro en la forma de cantar y en las letras de las bandas mencionadas antes. Las canciones no se ciñen a los esquemas típicos, lo que hace que el disco aguante muchas escuchas sin resultar aburrido en ningún momento. Tiene sus toques progresivos también, y sus riffs de guitarra que rozan el Thrash Metal, pero sin resultar nada machacones, si es que te asusta el término. Los solos de guitarra son incontables, pero siempre prima la melodía por encima del virtuosismo, que también lo hay en grandes dosis.

Si el disco no alcanza la clasificación de sobresaliente es porque los dos últimos temas bajan un pelo el nivel, pero notable alto es una nota más que merecida.

A la venta el viernes 28 de mayo bajo el sello M-Theory Audio en formato Digipak, vinilo coloreado en edición limitada de 300 copias, cassette para los más frikis, y descarga digital (también incluida gratuitamente con la compra de cualquiera de los formatos físicos).

Evidentemente, mi copia ya está en camino 🙂

Alberto Lozano
https://www.facebook.com/alberto.lozano.750

 

ENGLISH REVIEW

 

Foreword:

At the suggestion of reviewing an album, and you don’t know anything of the band in question, I, an eternal pessimist in these cases, usually expect the worst.

After some research before listening to the album, I discovered that Silver Talon is a sextet based in Portland, Oregon. It turns out, the group has three guitar players in its ranks. Mn-Uhm! It could be interesting‒. After further investigation, I discovered that they declare themselves fans of such people as Nevermore, King Diamond, or Savatage who are without a doubt some of my favorite bands of all time.

On the one hand, I am excited at the prospect of hearing something really worthwhile. On the other hand, I think that nowadays a traditional American Power Metal band is hardly going to be able to offer me something worth my while. Usually, the Metal that comes from that neck of the woods has almost nothing to do with the above-mentioned groups. And, and when it is, they tend to be productions of poor musical composition quality and with little means to record something half-decent.

And then, I found out that the album is going to be released under the M-Theory Audio label. Warning!!! ‒I say to myself‒ these people are known for releasing only quality material. Suddenly, I see the bottle half full.  

Thus, with moderate optimism and great caution, I proceed to listen to the album. Sometimes, few but some, my fatalism does not match with the reality. Will this be one of those rare occasions when I discover a really interesting new group? Keep reading to know the answer to this mystery.

 

The history:

Silver Talon was formed in 2017 from the ashes of the Portland band, Spellcaster (if I didn’t know anything about the former, much less about the latter) where the guitar players Sebastian Silva, of Mexican origin (you will see the relevance of this piece of information if you keep on reading), and  Bryce VanHoosen were members.

They started by searching for the perfect singer with whom to build the sound that both guitarists were after. They searched all over the globe, receiving demos from everywhere. In the end, the right vocalist was right under their noses: Wyatt Howell, also from Oregon, and with whom they had already shared the stage in some shows.

With the core group in place, helped by some other musicians who are no longer in the band, they recorded their first EP, Becoming A Demon. The album not only got good reviews but also enjoyed the collaboration of Jeff Loomis, alma mater of the sadly inactive Nevermore, recording a cover of Sanctuary’s Battle Angels. I didn’t know about it, but look it up on YouTube, Spotify, or similar and you will see how Silver Talon put themselves out in its self-released debut EP.

After the good feelings of Becoming A Demon, in 2019 the band started to record Decadence And Decay. Then, a series of unforeseen events came to be. Founding guitarist Sebastian Silva was in Europe on tour with his other band, Unto Others, opening for King Diamond. Right about that time, the «good» Donald Trump decided that to win a few votes, he should toughen US immigration policy. All of the sudden, Sebastian remember that he is of Mexican descentcould not return to the United States due to Visa problems. As an emergency measure, the group recruited guitarist Devon Miller to replace Sebastian in some of the concerts they had already booked. The chemistry between Miller and the rest of the band members was so great that once Sebastian‘s visa issues were solved, the band officially offered Miller the position of third guitarist. And this is how the decision of the carrot-colored hair madman ended up transforming Silver Talon into a three-guitarist band in the style of Maiden or Helloween.

The next to join the group were the versatile bassist Walter Hartzell, perfectly capable of giving his bass lines a progressive touch, and the excellent drummer Michael Thompson. Thompson just a few days before starting the recording of the album.

 

The songs:

Deceiver, I am shows from the get-go what we are going to hear in the next 48 minutes; quite complex songs, with several guitar solos, rhythm changes, and different sections within the same song. And sure enough, Wyatt Howell‘s voice and singing are completely influenced by Warrel Dane. A strong theme to start the album.

Equally fast is Resistance 2029, albeit with more progressive elements and even a slow, almost acoustic, part in the middle of the song. Please note that here, among the countless guitar solos that the song has, we have one by an illustrious guest; none other than Andy LaRoque, King Diamond‘s right-hand man for a few decades.

Queensrÿche is without a doubt another one of their influences as demonstrated in As The World Burns, a bit more progressive than the Seattle group were. Anecdotally, the recording of the video for this song, dating from 2019, had to be made in Canada due to Sebastian’s problems to reenter his own country. The video was shot on a song’s demo version since there was no final recording of it. 

My favorite song on the album right now is Next To The Sun. It starts with Spanish guitars playing, almost Paco de Lucía flamenco style, moving to stronger sequences and an excellent chorus with the guitars reminding me of the Dream Theater of the “Images” era. To me, this song is the best compendium of what Silver Talon is capable of offering on their first full-length album.

Divine Fury has a baroque beginning reminiscent of Marty Friedman, Jason Becker, and other virtuosos of the six strings of the late 80s. Later on, the choirs play an important role, making this part of the song somewhat more commercial than what we have heard so far.

Kill All Kings follows in the same lines with baroque guitar playing supported by the keyboards. It is the most direct track on the album and was recently picked as the third track to be released. You can see the lyric video on YouTube: great guitar solos, one better than one before.

What Will Be takes us to almost the end of the album. It is a slow song and it is impossible not to think of Queensrÿche again, especially because of Howell‘s way of singing, nailing the most introspective Geoff Tate style.

The album closes with Touch The Void, surely the most experimental and difficult song to take in of all of them.

I admit that the last two songs may not be as good as the previous six, but the stakes were high.

Impeccably produced by the band itself and by producer Zack Ohren, a regular in American extreme metal bands and responsible, for example, for the sound of the new Machine Head.

 

The summary:

Decadence And Decay is an essential album if you miss bands like Nevermore or the first two Sanctuary albums. Other valid references can be the early Queensrÿche ‒this is obvious‒, but also Jag Panzer or the more current Witherfall.

It is easy to see they spent many months composing the songs: between the visa problems and the pandemic, it’s been almost two years from the moment the album began to take shape until it was finally released.

All the songs overflow with energy, compositional quality, virtuosity, and that somewhat dark touch in the way of singing and the lyrics of the bands mentioned before. The songs do not stick to the typical schemes, which makes the album withstand many listens without becoming boring at any time. It has its progressive touches too, and its guitar riffs that border on Thrash Metal, but without being overwhelming at all. Guitar solos are countless, but the melody always prevails over virtuosity, found in large doses.

If I don’t give an A+ to the album it is because the last two songs kind of lower the level a bit. Though, it surely deserves a B+.

On sale on Friday, May 28th under the M-Theory Audio label in Digipak format, colored vinyl in a limited edition of 300 copies, cassette ‒for the geeky among us‒, and digital download available (included free with the purchase of any of the physical formats).

Needless to say, my copy is on the way 🙂

 

Alberto Lozano
https://www.facebook.com/alberto.lozano.750

 

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