MARK SPIRO – Traveling Cowboys (2021) Review

ENGLISH REVIEW INCLUDED BELOW

“2021 ve regresar a un trovador a la vida, MARK SPIRO, quien se adecua a los nuevos recursos tecnológicos que lo emparentan con su modo de concebir el Aor con renovadas credenciales, pero sobre todo con su inmaculada visión enamoradiza y enamoradora. Una actualización de su estado primario sin perder ni un ápice de su identidad inigualable en quince capítulos donde se desnuda de nuevo para engrandecer la sencillez de ser y no solo estar, de vivir hasta agotar el último suspiro de la calidez de las emociones.”

Hay artistas irrepetibles, genios que han creado himnos atemporales y de los cuales, en muchas ocasiones el público en general desconocemos su autoría, centrándonos en el nombre estelar de la banda bendecida por su talento o por el brillante neón del cartel de la película de la que nunca olvidamos su tema principal.

Hablemos de primeras espadas como BAD ENGLISH, GIANT, HEART, REO SPEEDWAGON, JOHN WAITE, KANSAS o MR BIG, por no mencionar la apoteósica banda sonora del inolvidable film TOP GUN en manos de CHEAP TRICK y aquella enérgica explosión de adrenalina ochentera, como tema principal, llamada Mighty Wings. ¡Qué colección de titánicos nombres! Pues tanto ellos como nosotros le debemos mucho al productor, compositor y encomiable intérprete MARK SPIRO, quien, con su magia natural, ha impregnado a estas grandes estrellas (y muchas más) de su inagotable talento para seguir engrandeciendo el sentido de la música.

MARK SPIRO, con su carrera en solitario iniciada en 1986, se caracteriza por su intransferible sensibilidad a la hora de recrear paisajes y atmósferas de inimitable encanto que se te agarran al alma, dominándola por completo, convirtiéndonos en vagabundos de emociones oscilantes quienes necesitaban de un mesías para canalizar la intimidad.

Con él hemos bailado con Einstein mientras atravesábamos un Londres que ardía, hemos cruzado el canal inglés, observando a través de sus ojos la luz en la oscuridad, manteniéndonos jóvenes mientras tomaba cuidado de nuestra alma con todo el amor que matábamos. Los cielos del medio oeste se abrían cuando la lluvia caía dando tumbos en momentos en los que el amor era la guerra y queríamos besar al mundo para mandarlo lejos porque estábamos mejor con un corazón roto. Aún así conseguía meternos en la parte trasera de un Chevrolet con la hija del predicador robando vino y matando al mismo tiempo que seguía corriendo, con el ritmo de aquel amor que no huía de nuestra cabeza y al que solicitábamos que no nos abandonara, enamorados con el material del que los sueños estaban hechos.

Aunque se convirtiera en el rey de los cuervos, consiguió atravesar el poderoso océano azul recordándonos que la vida es bella, quedándose a mi lado, siendo mi devoción durante años, hasta esta desastrosa actualidad en la que regresa como un viajero vaquero que no ha dejado de peregrinar por los senderos de los sentimientos más básicos y a la vez los más difíciles a los que acceder.

2021 ve regresar a este trovador a la vida quien se adecua a los nuevos recursos tecnológicos que lo emparentan con su modo de concebir el Aor sin temer al Pop (Travelling Cowboys, Dance, Nothing In Between Us), el New Soul (Kingdom Come, I Ain´t Leaving), el Rock ligero limado con cierta aspereza con incluso el Country (Vanderpump) con renovadas credenciales, pero sobre todo con su inmaculada visión enamoradiza y enamoradora. Una actualización de su estado primario sin perder ni un ápice de su identidad inigualable, donde incluso halla hálito para habilitar odas románticas latinas (no olvidemos su labor para gente como Luís Miguel o Emmanuel) con el uso de extractos en forma de samplers de la voz de Danny Daniel y el archiconocido “Por El Amor De Una Mujer” de 1974 en Between The Raindrops (Reprise), tan original como onírica.

Este disco posee un sonido innovador que complementa su visión, a día de hoy, de como componer canciones que traspasen el corazón para quien esté abierto a dejarse llevar por la belleza de aquel que convierte una canción en una historia a la que aferrarte con fe inquebrantable.

Quince capítulos donde se desnuda de nuevo para engrandecer la sencillez de ser y no solo estar, de vivir hasta agotar el último suspiro de la calidez de las emociones a pesar de no deber nada a nadie y con un caché de cifras abrumadoras entre discos de oro y platino, entre el centenar de millones de copias despachadas en las que su pericia ha hecho acto de aparición.

7 Billion People que cuenta con Julian Lennon y fue elegida como primer single, Rolls Royce, Going, Someone Else, Let The Wind Decide o Still, no pueden disimular su distinción y su legado, es imposible no soñar con los ojos abiertos.

Arropado por el estratosférico guitarrista TIM PIERCE que añade un plus de elitismo inalcanzable a la obra, junto al gran GIA SKY (una de las nuevas sensaciones tras los controles de estudio), promocionan una adecuada producción que relaja la ansiedad del todo o nada, reclamando atención a cada propuesta y asentando en el alma un reducto de incalculable hermosura donde poder resistir a los golpes de una vida cada vez más tosca y oscura. Luz necesitada.

GRACIAS POR EXISTIR SEÑOR MARK SPIRO.

Jesús Alijo «Lux»

 

ENGLISH REVIEW

 

«2021 sees the return of a troubadour to life, MARK SPIRO, who adapts to the new technological resources that link him to his way of conceiving Aor with renewed credentials, but above all with his immaculate vision of love and love beyond. An update of his primary state without losing an iota of his unique identity in fifteen chapters where he undresses again to magnify the simplicity of being and not just being, of living until the last breath of the warmth of emotions is exhausted».

 

There are unrepeatable artists, geniuses who have created timeless hymns and of which, on many occasions the general public is unaware of their authorship, focusing on the stellar name of the band blessed by their talent or by the bright neon of the movie poster of which we never forget its main theme.

Let’s talk about first swords like BAD ENGLISH, GIANT, HEART, REO SPEEDWAGON, JOHN WAITE, KANSAS or MR BIG, not to mention the apotheosis soundtrack of the unforgettable film TOP GUN in the hands of CHEAP TRICK and that energetic explosion of eighties adrenaline, as the main theme, called Mighty Wings. What a collection of titanic names! For both they and we owe much to producer, songwriter and commendable performer MARK SPIRO, who, with his natural magic, has imbued these great stars (and many more) with his inexhaustible talent to continue to magnify the meaning of music.

MARK SPIRO, with his solo career that began in 1986, is characterized by his non-transferable sensitivity when it comes to recreating landscapes and atmospheres of inimitable charm that cling to your soul, dominating it completely, turning us into wanderers of oscillating emotions who needed a messiah to channel intimacy.

With him we danced with Einstein as we traversed a burning London, crossed the English Channel, peering through his eyes at the light in the darkness, keeping us young as he took care of our soul with all the love we killed for. Midwestern skies opened as the rain came tumbling down at times when love was war and we wanted to kiss the world to send it away because we were better off with a broken heart. He still managed to get us in the back of a Chevrolet with the preacher’s daughter stealing wine and killing while still running, with the rhythm of that love that wouldn’t run away from our heads and that we asked not to leave us, in love with the stuff that dreams were made of.

Although he became the king of crows, he managed to cross the mighty blue ocean reminding us that life is beautiful, staying by my side, being my devotion for years, until this disastrous present in which he returns as a cowboy traveler who has not ceased to wander through the paths of the most basic feelings and at the same time the most difficult to access.

2021 sees the return of this troubadour to life who adapts to the new technological resources that link him to his way of conceiving Aor without fearing Pop (Travelling Cowboys, Dance, Nothing In Between Us), New Soul (Kingdom Come, I Ain’t Leaving), Light Rock filed with a certain roughness and even Country (Vanderpump) with renewed credentials, but above all with his immaculate vision of love and love. An update of his primary state without losing one iota of his unequalled identity, where he even finds breath to enable Latin romantic odes (let’s not forget his work for people like Luis Miguel or Emmanuel) with the use of excerpts in the form of samplers of Danny Daniel’s voice and the well-known «Por El Amor De Una Mujer» from 1974 in Between The Raindrops (Reprise), as original as dreamlike.

This album has an innovative sound that complements his vision, to this day, of how to compose songs that pierce the heart for those who are open to be carried away by the beauty of one who turns a song into a story to cling to with unwavering faith.

Fifteen chapters where he undresses again to magnify the simplicity of being and not just being, to live to the last breath of the warmth of emotions despite owing nothing to anyone and with a cache of overwhelming figures between gold and platinum records, among the hundred million copies shipped in which his expertise has made an appearance.

7 Billion People which features Julian Lennon and was chosen as the first single, Rolls Royce, Going, Someone Else, Let The Wind Decide or Still, cannot disguise his distinction and legacy, it is impossible not to dream with open eyes.

Tucked by the stratospheric guitarist TIM PIERCE who adds a plus of unattainable elitism to the work, together with the great GIA SKY (one of the new sensations behind the studio controls), they promote an adequate production that relaxes the anxiety of all or nothing, claiming attention to each proposal and settling in the soul a redoubt of incalculable beauty where to resist the blows of an increasingly rough and dark life. Light in need.

THANK YOU FOR EXISTING MR. MARK SPIRO.

Jesús Alijo «Lux»

 

 

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