BUCKCHERRY – Hellbound (2021) Review

Editaron su primer larga duración en 1999, autodenominado “Buckcherry” y leí en alguna prensa especializada que eran los nuevos GUNS N’ ROSES. Por aquella época ya habían pasado muchos años desde que los de Axl y Slash habían parado y yo realmente necesitaba una banda como aquella, desbordante de rock sucio, contundente, pero con su punto de ritmo y genialidad. Singles como “Lit up”, “Dead again” o “For the movies”, me volaron la cabeza y desde aquel año, siempre he tenido a estos californianos como una de mis bandas referentes en cuanto a este tipo de rock se refiere.

Hellbound” es su noveno disco y lo único que no me ha gustado de su extensa trayectoria son los continuos cambios de formación. El inigualable vocalista Josh Todd se mantiene como único miembro original y la verdad es que se echa de menos a su fiel escudero Keith Nelson, quien acompañó de manera sobresaliente a Josh con su guitarra en los 7 primeros discos. Ese papel de mano derecha lo ha cogido, por méritos propios otro hacha de la guitarra como Stevie D., quien además de poseer esa imagen tan potente y magnética con esos rasgos asiáticos, es un guitarrista muy bueno, que ha sabido mantener la llama y el ADN de BUCKCHERRY. 

Abre el disco “54321”, que empieza con una cuenta atrás rollo industrial, que desemboca en una cuenta atrás rockera, rápida, macarra… y un riff demoledor, escuela sleazy americana. La voz de Josh Todd suena brutal en todo el tema y te sacude sin pudor en un estribillo hecho para destrozar lo que tengas al lado. ¡Necesito un concierto de pie, con empujones y cerveza YA! “So hott”, tiene un ritmo que te hace moverte como si te hubiera entrado el baile de San Vito. Joder, si por momentos me siento como Josh, cuando se marca sus bailecitos en los vídeos. Es imposible no moverse con este tema. Imposible. Qué riff… le tengo incrustado en la cabeza. Por más cambios de formación que haya tenido la banda, da igual, no pierden su esencia y suenan de maravilla. Los nuevos Francis Ruiz a la batería (quien ha sido técnico de sonido de Charlie Benante, Paul Bostaph, Mikkey Dee, Tommy Aldridge…) y Billy Rowe, de los míticos JETBOY, a la guitarra brillan en este tema casi por encima de los más habituales Stevie D. y Kelly LeMieux. Josh juega en otra liga.

Hellbound”, empieza con unos ritmos muy de AC/DC, aunque el estribillo se diferencia y conjuga de maravilla un toque más melódico con su habitual macarrismo, ritmo y actitud. La producción del disco es brillante, balanceando muy bien el sonido sucio y potente de las guitarras, pero con mucha claridad y permitiendo degustar todos los instrumentos. Josh con los años ha desarrollado un tono más melódico también, que funciona a la perfección. El productor, el mítico Marti Frederiksen, también ha compuesto la mayor parte de los temas con Josh y Stevie D., así que ¡chapeaux para él también una vez más!

Gun”, de nuevo tiene un ritmo vacilón, tanto en las guitarras como en la forma de cantar el estribillo. Imposible que no le guste a mi amiga Laura Grosskopf, que es capaz de bailar hasta con la música del telediario… Tema rocanrolero que te pone la sonrisa en la boca y te alegra hasta un lunes. Increíble como lo canta Josh, sobre todo en el estribillo, cada vez que me lo pongo, cualquier cosa que encuentre, me sirve de micrófono y me intento sentir como una mezcla de Josh, Axl y Steven Tyler. “No more lies” bajas las revoluciones, con sus acústicas y sonidos suaves. Sus pinceladas sureñas y hasta funkies, nos acarician los oídos y aseguran el disfrute. Yo me veo perfectamente volando con este tema en el porche de la casa de Todd con unas buenas cervecitas y la banda tocándolo en directo para mí, mientras en la barbacoa se asan unas costillas. Este tema huele a amistad y a buen rollo.

Here I come” empieza con un sencillo riff y ritmo de batería, hasta romper en un tema de nuevo sucio, abrasivo en las guitarras, que se abre un poco en el estribillo, pero que busca golpear y recordar que aquí no hemos venido a hacer amigos. Que esto es rock con cojones. Azúcar, el justito… “Junk”, retoma además de la energía, el rollazo bailón y canalla de los temas iniciales. Estos tíos derrochan actitud y llevan así más de 20 años, aunque solo sea Josh el que lleva desde el inicio. Pero joder, es que la banda suena compacta, precisa y con una pegada alucinante. No hay manera de estar sentado con ellos. Por cierto, que me encantan casi todas las partes de bajo de Kelly LeMieux, a quién cogí mucho cariño por su trabajo en el mítico disco “The Craving” que grabó con el pelirrojo Mustaine y sus MD45.

Wasting no more time”, vuelve a bajar las revoluciones, con un precioso medio tiempo, de esos que tan bien entran en los discos rockeros. Está cantada con tanto gusto, que hace que uno se olvide de los guitarrazos anteriores y caiga rendido ante el maravilloso trabajo vocal y unos deliciosos coros. El teclado de fondo durante el solo, no pasa desapercibido y da una calidez extra al tema. Una maravilla. Y del medio tiempo, pasamos directamente a la balada. “The way”, nos sorprende con un inicio a piano y de nuevo una gran interpretación vocal de Josh. Sin tener nada que decir de ella, no es el tema que más me ha emocionado, quizás porque todo el feeling del disco es otro… Y es el que recuperan en “Barricade”, que sin llegar al nivel de energía y ritmo de otros temas, tiene una cadencia que embruja y un muy buen trabajo de guitarras. De esos temas que enganchan e incitan a darle al play otra vez.

Gustándome toda su discografía, puedo decir sin rubor que pondría a este “Hellbound” en el pódium junto con el aclamado “15” y su debut “Buckcherry”. BUCKCHERRY han vuelto a dar en el clavo con un disco que derrocha tanta actitud y contundencia, como ritmo y buen rollo. Espero que consigan mantener esta formación y nos den muchos más discos así de buenos. ¡¡Y que vengan por España!!

Palabra de Metalson

 Iñigo Metalson (The Lux Team)

 

Josh Todd: voz
Stevie D.: guitarra y coros
Kelly LeMieux: bajo y coros
Billy Rowe: guitarra y coros
Francis Ruiz: batería