ANKHARA – Premonición (2021) Crítica

Tras una campaña de crowdfunding en forma de pre-order, Ankhara regresa tres años después de su fabuloso “Sinergia” con su quinto trabajo –sexto si contamos el recopilatorio de demos- titulado “Premonición” que promete obsequiarnos con una buena dosis de heavy metal, como ya nos tiene acostumbrados.
Manteniendo la formación del último disco, la banda está compuesta por Pacho Brea a la voz, Alberto Marín y Cecilio Sánchez a las guitarras, Sergio Martínez al bajo y Matt de Vallejo a la batería.

El disco ha sido grabado, mezclado y masterizado en los Estudios Meigasound por José Rubio en Ourense, y coproducido por el propio José Rubio y Alberto Marín.

Es un trabajo especialmente protagonizado por las guitarras y ya desde el primer momento con “La Huida” es algo que podemos observar con su riff inicial. Es un tema veloz, potente, puro heavy metal, en la que la voz de Pacho Brea me resulta un poco forzada por momentos pero que, precisamente por esa razón, le otorga un matiz desgarrado que le viene de perlas al conjunto. 

Si bien “Lentamente” continúa la misma senda abierta por el tema anterior en las estrofas, en puente y estribillo se acerca algo más a los Ankhara clásicos.

“Esperando en la Eternidad”, menos veloz en sus estrofas, se decanta sin embargo por un sonido más cercano al power metal en su estribillo, logrando un contraste muy llamativo.

“Levantar Mi Alma” incluye un comienzo que me ha recordado a los Helloween de los años 80, con unas fabulosas guitarras armonizadas. Estamos ante un tema mucho más melódico que los anteriores que mantiene la esencia de los primeros discos de la banda.

Lindando con el hard rock se encuentra “Tu Revolución”, en el que los coros gozan de una singular relevancia que hacen de este tema un candidato perfecto para los conciertos.

Si me preguntaran por la canción de este disco que más suena a los Ankhara de los primeros años, sin  duda eligiría “Otra Vez”, que bien podría haber formado parte de cualquiera de sus  trabajos de aquella época. 

Vuelve la potencia y la intensidad con “Sin Suplicar”, del que quiero destacar el mayor  protagonismo que da a la sección rítmica en sus sutiles matices progresivos, mientras que en “Senderos de Espinas”, más corto y directo, sin duda se enfatiza en que su estribillo es de esos que se quedan a vivir en tu cabeza durante días.

“Da la Cara” regresa a la velocidad en una composición en la que la voz de Pacho se muestra más fiera y que por sus características instrumentales se acerca al speed metal.

Llegamos al final con “El Cazador” que, como no podía ser de otra forma, es una auténtica lección de heavy metal cañero y enérgico que remata el trabajo, dejando el listón muy alto para una próxima obra.

Ankhara retoma su trayectoria con su característica dosis de heavy metal de calidad, en un nuevo trabajo que demuestra que es una banda que merece estar mucho más arriba en el escalafón. Esperemos que esta vez sí llegue su reconocimiento. Como bien indica el título, es una premonición.  Méritos no le faltan. 

Daniel Arriero

 

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