THE DEAD DAISIES – Holy Ground (2021) Review

Si es difícil considerar la misma banda a aquélla que cambia a su frontman, hacerlo con una que sustituye cantante y bajista, siendo éstos John Corabi y Marco Mendoza, se hace mucho más complicado. Si, además, lo haces por un “dos en uno”, y éste es Glenn Hughes, es imposible. La personalidad de los dos primeros en grabaciones y directos era gran parte de la esencia de la última versión del proyecto de Lowy. Es cierto que a algunos, al principio, también nos costó acostumbrarnos al nuevo concepto de banda que, en su momento, inauguró Whitesnake, pero no es el mismo caso. Y no lo es porque su voz, alma mater y compositor, David Coverdale, ha permanecido y sido la imagen de la marca durante todos estos años. No es así en The Dead Daisies. Su reto es mucho mayor, porque reuniendo siempre a músicos de una calidad extraordinaria, la continuidad la proporciona Lowy, que es el guitarra rítmica, y Hughes es ya el tercer cantante que entra en la formación, que no es una cuestión menor. Y eso que Doug Aldrich y Deen Castronovo forman parte de la banda desde 2015 y 2016, respectivamente y , no sólo son dos de los mejores en su instrumento, sino que también son ex de dos de mis bandas de cabecera: Whitesnake y Journey. Por cierto, una mayor aportación de Deen en la voz, dadas sus características, habría podido dar un toque de mayor variedad a este gran trabajo.

No obstante, todo esto no deja ser una introducción al verdadero quid de la cuestión: el frontman de The Dead Daisies es nada menos que Mr. Glenn Hughes, la Voz del Rock Y eso, amigos, cambia todo. Glenn Hughes no es un cantante fabuloso más. No sólo es uno de los pocos que está en pena forma como cantante, como bajista y compositor, sino que su timbre, estilo y poderío no deja lugar a dudas. Una banda en la que el cantante sea Hughes siempre será su banda. Y eso, siendo el genio que es, no sólo no es malo, sino que es normal; simplemente es así.

Una vez puestos los puntos sobre las íes, Holy Ground es un disco perfecto, con unas canciones que transmiten esa pasión y ese toque Hughes que nadie tiene, interpretaciones extraordinarias y once temas de entre 3:39 y 7:03 minutos que muestran una total continuidad en calidad, tono y producción. Incluye una versión del clásico de Humble Pie 30 Days In The Hole, que para mí siempre quedará vinculado a la que en su día hicieron Mr. Big, pero que en Holy Ground está estupendamente resuelta por estos cracks. Grabado por el productor Ben Grosse en La Fabrique Studio, en el sur de Francia, Holy Ground ha sido objeto de una gran promoción, con una acertadísima elección de vídeos, apariciones individuales y hasta un acústico de Doug y Glenn, que hicieron más llevadera la espera de los fans.

El álbum, que puede adquirir en versión doble vinilo morado transparente o en cd digipack, presenta una portada espectacular, con el epicentro en la misma temática de calavera formada por margaritas, que parece no agotarse jamás en sus diferentes y preciosas variaciones. Si das con la tecla adecuada, para qué cambiar, deben de pensar…Y a mí me parece muy bien.

El disco comienza con el tema que le da nombre y es, sin duda, uno de los hits del mismo. Guitarrazos llenos de una energía que la increíble base rítmica no hace sin potenciar; la genialidad y personalidad de Hughes y un trabajo técnico y de producción muy acertados cierran el círculo sagrado de este Holy Ground (Shake the Memory). Like no Other (Bassline) no miente y empieza con una línea de bajo, made in Glenn, que continúa potente y se apoya en un estribillo rítmico y aplastante, con la voz de Glenn luciéndose con fuerza pero sin excesos. Un corte que coquetea con otros estilos más comerciales sin perder seriedad ni identidad. Eres como ninguna y lo sabes. Pero, que no se te suba a la cabeza, que el protagonista es el bajista. Un riff brutal nos hace volver a la vida con Come Alive, la voz con tono cuasi desesperado y un ritmo entrecortado, por momentos adornado con maestría por la guitarra de Aldrich. La Voz del Rock luce desatada y la producción también.

Bustle and Flow sigue la tradición de los temas de The Dead Daisies, muy apoyados en la rítmica y en las frases de voz contestadas por los instrumentos. Sin embargo, eso también forma parte del acervo e identidad del cantante, compositor y bajista británico, así es que todo casa. Otra canción para no perderte ni un segundo. De hacerlo te perderás uno de los solos más finos y bien apoyados por el bajo de todo el disco. ¿Tu destino? Quién sabe; como el mío. My Fate habla del suyo; deseado o temido. Es ese destino inevitable, ése que otros parecen jugarse por ti en una partida de cartas marcadas. Tonos menores y enfoque oscuro, aunque con arpegios de esperanza. La voz de Glenn explora sus rincones más suaves al principio y descarga lamentos, con el apoyo de una banda de primera, acto seguido. Excepcional el trabajo técnico y el de todos los componentes. Has elegido el disco y no necesitas justificarte, pero Chosen and Justified te proporciona una excelente excusa, si es lo que necesitas. Una pieza que encaja perfectamente en el puzle que es Holy Ground. Ritmo, guitarras y la voz de Hughes se elevan sobre una riqueza estilística destilada durante décadas. Saving Grace también se presenta con un riff rítmico y las contestaciones del de Cannock tan en su punto como tu plato favorito. “Tú eres mi liberación, tu eres mi elevación”, proclama, y se queda tan tranquilo, mientras sus compañeros tienen su merecidísimo espacio de gracia y de gloria. No hay temas de relleno en este álbum. Pero llega otro de los highlights: Unspoken, con una presentación de traca y una alternancia estrofa-estribillo de las que tienen los grandes cortes. Una parada, con adorno de bajo, y el despegue “guitarril” de la mano de Aldrich sirven de enlace con un brillante final “in crescendo”.

Ya hemos hablado de la gran versión de 30 Days in the Hole, así es que nos acercamos al final de esta tierra sagrada con Righteous Days, que supone otro de los temas con más personalidad de Holy Ground, si es que pueden hacerse distinciones en él. Un estribillo y un riff de los que se te quedan marcados a fuego y el solo, efectivo y efectista, de Aldrich son sus principales credenciales, aparte, por supuesto, del virtuoso trabajo del maestro, para ser justos.

Far Away , el corte más suave y sofisticado de Holy Ground, nos despide del terreno sagrado al que han llegado The Dead Daisies de la mano de Glenn Hughes. Estás tan lejos…Te llegan los suaves arpegios de Doug y la dulce voz de Glenn te mece, hasta hacerte sentir en una nube; tu nube. Ésa que tanto te gusta y de la que no querrías bajar, ahora menos que nunca. Disfrutas esta delicatesen y poco te importa si para algunos estos Dead Daisies parecen los Glenn Daisies. Son sólo palabras, opiniones de listillos, y poco cuentan cuando tú ya estás en el cielo.

Toño Martínez Mendizábal

Tracklisting:

01. Holy Ground (Shake the Memory)

02. Like No Other (Bassline)

03. Come Alive

04. Bustle and Flow

05. My Fate

06. Chosen and Justified

07. Saving Grace

08. Unspoken

09. 30 Days in the Hole

10. Righteous Days

11. Far Away

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