RICKY WARWICK – When life was Hard & Fast (2021) Review

Tras el viaje a los 60-70 con DEWOLFF, toca ir subiendo otra vez de revoluciones y nada mejor que un buen rock n’ roll enérgico, positivo e intenso. Hay personajes dentro del mundo del rock a los que uno va cogiendo cariño y el norirlandés Ricky Warwick es uno de ellos para mí. Le conocí liderando sus poderosos THE ALMIGHTY (cuando ya vivía en Escocia) y me fascinó, no sé si por su imagen y la potencia de la banda, o porque había conseguido casarse con Vanessa Warwick, la diosa metalera que presentaba el mítico Headbangers Ball en la MTV Europa en los 90.

Siempre tuve debilidad por THE ALMIGHTY y su mezcla de Hard-Rock, Heavy Metal y Punk. Es más, considero su “Powertrippin” como uno de mis discos de referencia. Desde su nacimiento en 1988 hasta su disolución en 2001, sacaron 7 tremendos discos de estudio (bueno, su último “Psyco-Narco” de 2001 no me pareció tan inspirado). Desde entonces Ricky ha desarrollado una carrera en solitario, normalmente tirando mucho de guitarra acústica y también consiguió uno de los sueños de su vida, cuando en 2009 fue invitado a unirse a THIN LIZZY como vocalista y con quienes ha girado durante estos últimos años. Cuando Scott Gorham y él tenían material para editar un nuevo disco, decidieron que por respeto a Phil Lynott, lo sacarían bajo el nombre de BLACK STAR RIDERS, que se convirtió como en un spin-off de la mítica banda irlandesa. Con ellos ha parido ya 4 grandes discos, con un Hard-Rock muy heredero de la banda que adoran y siempre acompañados de grandísimos músicos como el LIZZY Damon Johnson, Jimmy DeGrasso, Marco Mendoza, Robbie Crane o Chad Szeliga.

He de reconocer que siempre que veo un nuevo lanzamiento del pelirrojo Warwick, confío en que vuelva a la testosterona que mostró en THE ALMIGHTY. Y nunca acabo satisfecho en ese aspecto, porque BLACK STAR RIDERS suena a lo que tiene que sonar, y Ricky en solitario es muy de acústicas. Pero en este disco, parece que ha intentando sumar un poco de todo lo que él ha hecho y por fin me encuentro un tema rabioso y contundente como “Never corner a rat” que bien podría haber formado parte del “Just add life” de los escoceses y dónde la pegada viene sobre todo del bajista Robbie Crane, o también en “Gunslinger” dónde Ricky canta con toda su chulería y potencia. La verdad es que a chulería pocos le ganan a Ricky, que parece sacado de un capítulo de Peaky Blinders (que no se enfade el norirlandés… que vivió tantos años en Escocia… por compararlo con la “pandilla” de Birmingham).

Lo cierto es que el grueso del disco me suena más a los LIZZY, que parece ser la música que más mueve el corazón de Ricky hoy en día. Canciones como “When life was Hard and fast”, “I’d rather be hit” o “Fighting heart”, podrían formar perfectamente parte de un nuevo disco de BLACK STAR RIDERS. Y no lo digo como punto negativo, porque la verdad es que son temas que entran de maravilla y que suenan a gloria. Es difícil que el cuerpo no se te mueva al ritmo y te saque la mejor de tus sonrisas. Lo mismo podría decir de “You don’t love me”, que además cuenta con el añadido de un gran solo del mítico Luke Morley (THUNDER).

En la parte más tranquilita y acústica destaca sobre manera la maravillosa “Time don’t seem to matter”, escrita para su hija Pepper, quien también colabora y canta con su orgulloso padre, haciendo un dúo íntimo y sublime. Me imagino que su habitual pose de tío duro se derrumbará y no podrá estar más orgulloso del resultado de este tema. Sin duda, una de mis favoritas, como también lo es “Still alive”, por el chulísimo trabajo de guitarras junto al gran Keith Nelson (BUCKCHERRY), quien además de producir el disco, coescribe la mayoría de las canciones. Siempre me han encantado los americanos, así que la mezcla tenía que salir bien por cojones.

I don’t feel at home”, es muy melódica, suavecita y cuenta con los teclados de Dizzy Reed (GN’R). Ofrece un rock tan inocuo, que parece mentira que haya salido de la misma mente que creó un petardazo como el “Crank” en 1994, un disco tan pletórico de potencia que enamoraba por igual a fans del metal, del punk y del rock más macarruzo. Todo lo contrario que el corte que cierra el disco, “You’re my Rock ‘n Roll”, que es un buenísimo tema lleno de energía y que te da un buen rollo que desearías estar en un pogo con tus amigos, tras haber dejado la cerveza a cualquiera por ahí. El trabajo a la batería de Xavier Muriel (BUCKCHERRY) es sensacional en este tema y lidera el desparrame de toda la banda. No hay mejor manera de terminar un disco, con un tema de los que te hacen quitarte la camiseta y darlo todo…

Los adoradores de THE ALMIGHTY tendremos que seguir soñando con una ansiada reunión y no encontraremos aquí el maná que sacie nuestra sed. Pero lo que sí que tendremos es una colección de 11 temas fantásticos, frescos y directos, que nos resumen un poco toda su carrera y en particular, su actual momento compositivo. Ya lo dice el mismo Ricky Warwick:

“The true spirt of rock n’ roll is a relentless pursuit that consumes me on a daily basis”

“El auténtico espíritu del rock n’ roll es una búsqueda sin descanso que consume mi día a día”.

Palabra de Metalson


RATED/NOTA: 8,6/10

Iñigo Metalson (The Lux Team)

 

 

 

 

 

 

 

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