KING SAPO + LA PURA SANGRE – Crónica Madrid 2021

Fotos: Raúl Blanco

KING SAPO + LA PURA SANGRE
Madrid 17 diciembre 2021
Crónica y fotos: Iñigo Metalson y Raúl Blanco


LA PURA SANGRE

LA PURA SANGRE, o lo que es lo mismo, Daniel Serrano, se encargó de abrir la velada  con su música intimista y de raíces. Presentaron los 9 temas que acompañan al libro de poemas llamado “Salvaje”, lo mismo que uno de los temas y que por supuesto sonó en la media hora de la que disfrutó sobre el escenario. 

Consiguió poner a cantar a los asistentes con unos estribillos sencillos y muy directos. No conocía la música de Nonno y me llevé una agradable sorpresa. 

 

 

KING SAPO

Sabiéndose ganadores y confiados en su música y sus canciones, decidieron abrir con un póker de temas nuevos que irán en el disco “Sexo en Marte” que grabarán en los próximos días . La homónima “Sexo en Marte” abría sin ir directa al cuello, si no cogiendo intensidad poco a poco y moviéndose inicialmente al son de la acústica de Jesús Trujillo para acabar más desatada con los guitarrazos de Andrés Duende, la pegada a las baquetas de Javier Planelles y la maestría al bajo de José Alberto Solís. Ya despojado Jesús de la acústica, se fueron soltando las melenas con más temas nuevos, muy potentes y rockeros, como por ejemplo “Te sigo, te huelo” que interpretaron con muchísima actitud, o la curiosa “Insecto”, que tiene muchísimo ritmo y dónde Javier y José Alberto llevaron la batuta con una base rítmica perfectamente engrasada. 

 

 

Ya desde los primeros temas se lució sobre manera Andrés, que es un guitarrista como la copa de un pino, pero no de los que le gusta demostrar sus habilidades con grandes solos, si no sacando todo tipo de sonidos de su guitarra. Es alucinante lo que llena este guitarrista y cómo hace sonar cada tema. Lo cierto es que siempre he tenido predilección por estos músicos, porque Javier es de mis baterías favoritos, con una pegada y un Groove espectacular, que aunque ya no haga sus solos de batería sin baquetas que hacía antes. Terminan una primera parte de temas nuevos con un potente “Desorden”, dónde se les vio disfrutar, saltar y mover las melenas con gusto, y con el público conectando muy bien con la banda.

De los temas de su primer disco (que me enamoró allá por 2019), tocaron 6 canciones. Todos los temas de ese disco son crema pura, con lo cual alguna se tenía que quedar fuera, pero me dio pena que justo se quedara fuera “Lume”, una de mis favoritas. Las que sonaron, lo hicieron a gloria. Es curioso como muchas de las canciones las tocaron a una velocidad o intensidad distinta a la original. Por ejemplo a “Insomnios” la despojaron al principio de la batería y de algo de intensidad, hasta que la fueron dando más cuerpo. Lo cierto es que sonó de maravilla mientras la extendían muy a su gusto y al gusto de los 70, con esos viajes maravillosos al final de las canciones, explayándose y haciendo crecer las canciones. Aunque su principal objetivo no es ser los más cañeros, temas como “Hombre humo” suenan de verdad como un cañón, sobre todo con Javier y Jose Alberto literalmente echando fuego… imposible no venirse arriba. 

 

 

Echo de menos de Jesús cuando con ELDORADO daba color y profundidad a muchos de los temas con su Hammond. Con sus “Sapos”, no tira de órgano, pero sí de acústica en muchísimas canciones y la verdad que siempre con mucho gusto, como en “Libre” o en la nueva “La realidad de ti”, dónde otra vez toda la banda se salió. Sigue manteniendo un chorro de voz brutal como demostró en todo el show.

Hablaba antes de que algunas canciones tuvieron vida propia y no sonaron en sus tesituras originales. Alucinantes las versiones eléctricas que hicieron de “Lengua púrpura” y de “Phoenix” que grabaran acústicamente en su EP “Lengua púrpura”. ¡Me volaron la cabeza! Con estos músicos, nunca sabes lo que te vas a encontrar y la experimentación siempre ha sido santo y seña. Y somos muchos los que lo gozamos. Me resultó muy curiosa “Temporal”, otra de las nuevas, que me sonó a caballo entre pop/rock/indie, con un estribillo muy efectivo y en general muy distinto en mi opinión a lo que habían hecho hasta ahora. 

 

 

Se guardaron una traca final enorme, con las potentes “Alguien como tú” o “Niño Gurú”, alternadas con delicias como “Libre” y “Hablando con árboles” (de mis favoritas de su repertorio) o la también nueva “La vida es hoy”. En mi opinión los nuevos temas que presentaron suenan al menos tan bien como los anteriores y la expectación es máxima.

Imprescindible el inicio de la última canción, “Niño Gurú”, con Javier y José Alberto tocando y bailando entre el público, y la gente cantando a todo pulmón el tema, haciendo que Jesús tuviera que dejar de cantar. Por aclamación volvieron por segunda vez esta vez para tocar “Trouble so hard”, original de Vera Hall que popularizó MOBY en el 2000.

 

 

En resumen, un gran concierto de puro ROCK, en todas sus variantes, mezclando la experimentación de los setenta, la pegada de los 90, y todo ello interpretado con muchísima intensidad, muchísima maestría y un gusto tremendo por el mejor rock. Sus caras y su sudor en el escenario lo decían todo. Y las sonrisas de todos los asistentes, resumían el sentimiento común. 

Una banda muy especial. Unos GRANDES. 

Crónica y fotos: Iñigo Metalson y Raúl Blanco

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