JOE SATRIANI – Entrevista / Interview

«Recuerdo que le di mi última lección de guitarra a KIRK HAMMET en Enero del 88»

Hendrix detonó todo lo que había dentro de ti cuando solo tenías 14 años. ¿Por qué elegiste aprender guitarra con Billy Bauer y Lennie Tristano y vincular tu aprendizaje más al jazz que al rock en aquel momento?

La verdad es que no había verdaderos guitarristas de rock dando lecciones cerca de donde vivía. En aquella época también me encantaba la música de jazz que mis padres siempre escuchaban en casa. ¡Solo quería aprender los secretos de la música, no importaba quién me los mostrara, siempre y cuando fueran buenos músicos y supieran revelar esos secretos.

 

Pasaste de ser alumno a maestro y por tus manos (y nunca mejor dicho) han pasado guitarristas que han deslumbrado con sus bandas y proyectos en solitario; Steve Vai, Kirk Hammet, Larry LaLonde, Alex Skolnick o Larry LaLonde entre otros. ¿Sigues teniendo esa misma vocación por la docencia?

No te lo vas a creer, pero comencé a dar clases mucho antes de tomarlas. Desde siempre me encantó la idea de enseñar, siempre me pareció algo natural y también una forma muy real de seguir aprendiendo. Recuerdo que le di mi última lección de guitarra Kirk Hammett de Metallica en enero del 88, y después me concentré  de lleno en desarrollar mi carrera como artista solista.

 

Los 80 fueron locos y maravillosos y «Surfing With The Alien», tu segundo disco, te posicionó como un referente en la escena, logrando el éxito a pesar de hacer música instrumental. De alguna manera le mostraste al mundo que puedes hacer música pegadiza sin estar obligado a incluir un cantante. ¿Crees que sentaste un precedente?

Con “Surfing With The Alien” escribí y grabé un álbum que representaba perfectamente todo lo que amaba de la guitarra eléctrica. Afortunadamente y a partir de ahí fui, aceptado y amado por muchos consumidores de música que vieron en este trabajo algo diferente. No puedo atribuirme el mérito del éxito de aquel álbum porque fueron los fanáticos los que lo hicieron exitoso y lo convirtieron en una especie de «precedente» que de alguna manera siempre me ha representado por encima del resto de álbumes. Todavía me encanta tocar todas y cada una de sus canciones. Pienso que siguen teniendo la misma vigencia que cuando las grabé.

En los 90 pasaron muchas cosas. Lanzaste «The Extremist», un disco que definitivamente te coronó en lo más alto del espectro guitarrístico mundial. ¿Cómo veías el mundo en ese momento?

En aquella época estaba en mi propio pequeño mundo, empeñado en hacer una carta de amor dentro de un álbum y dedicárselo a la era del rock clásico que me perdí debido a mi corta edad. No me di cuenta de que la era Grunge había llegado y estaba dominando las ondas de radio en los Estados Unidos. Al principio, mi sello discográfico no entendía lo que les estaba presentando y todos esperamos pacientes a ver qué pasaba. El éxito de “Summer Song” nos tomó a todos por sorpresa. Se convirtió en mi mayor éxito de radio internacional hasta el día de hoy.

 

Te ganaste el crédito de reemplazar al mismísimo Richie Blackmore e hiciste una gira muy exitosa con Deep Purple, sin embargo, rechazaste la propuesta de seguir en la banda. ¿Alguna vez te has preguntado qué hubiera pasado si hubieras aceptado y hoy fueras su guitarrista?

Me encantó tocar con Deep Purple. Eran y siguen siendo una banda increíble. Sin embargo fui incapaz de verme reemplazando permanentemente a Richie Blackmore. Fue algo exclusivamente mental. Pensé que lo superaría a medida que mis shows con la banda fueran cada vez mejores en el 94, pero nunca pude evitar lo obvio; yo era Joe de Long Island, Nueva York, tratando de encajar en la realeza del rock británico y reemplazar al gran Richie Blackmore… No tenía sentido para mí. Además, ya tenía mi propia carrera en solitario, así que no había ninguna razón para ponerla en stand-by o directamente renunciar a ella. Tomé la decisión correcta. La prueba es que encontraron al hombre adecuado, ¡el increíble Steve Morse! Y yo todavía tengo mi carrera en solitario.

 

A finales de los 90 creaste el G3, que fue un gran éxito y una gran inspiración para los amantes de la guitarra. Bajo este proyecto pasaron los mejores guitarristas de su época, como Yngwie Malmsteen, Paul Gilbert, Steve Lukather, Eric Johnson y el que fuera tu alumno, Steve Vai entre otros. ¿Piensas retomar el proyecto?

¡He organizado y realizado 13 giras G3 desde el 96! Me encantan las giras de G3, son muy divertidas y la mejor manera de mejorar mi forma de tocar la guitarra. Estar al lado de los mejores guitarristas de nuestro tiempo me ha enseñado mucho sobre mi propia maestría musical. La última que hicimos fue en 2018. La semana pasada estaba hablando con Steve Vai y Eric Johnson sobre una posible gira de reunión de G3 en el 2023, así que quizá podamos embarcarnos en una nueva gira conjunta próximamente…

La diferencia plástica entre los álbumes «Crystal Planet» y «Engines of Creation» fue un shock para todos tus fans. Te convertiste en un artista más experimental. Imagino que a veces hay que investigar para encontrar nuevas formas de expresión, pero ¿no crees que fue un cambio bastante radical?

Reconozco que fue un álbum muy radical y complicado a la hora de lanzarlo y de entenderlo, pero lo hice a propósito. No cambié nada como artista ni renuncié a mostrarme como había sido hasta el momento, sino que sencillamente, sentí una gran necesidad de expandirme. No solo amplié mi musicalidad y capacidad de expresión, sino también mi base de fans. Ese álbum me abrió muchísimas puertas a nivel internacional. Después de aquel álbum, le debo mucho a mis fans por empujar los límites de mi creatividad. No se trató de abandonar mi trabajo anterior, sino de llevarlo un poco más lejos.

 

Aunque fue un lío legal en ese momento, debe haber algo de emoción en que una banda tan exitosa como Coldplay te tuviera como ícono motivacional a la hora de componer. Esto me hace pensar que tus canciones tienen un componente mainstream que pocos artistas de tu estilo han logrado desarrollar. ¿Qué piensas sobre esto?

Me gustan las melodías fuertes que pueden resistir la prueba de las tendencias y del paso del tiempo. Me considero un estudioso de la verdadera composición. Sé que el mundo me ve como un guitarrista eléctrico y eso es genial y siempre estaré agradecido, pero me enfoco en escribir música nueva todos los días.

 

¿Dónde está ahora el proyecto Chickenfoot? Parece que Sammy Hagar sigue tocando con varios músicos de ese proyecto, pero bajo otro nombre…

Sammy montó una banda llamada The Circle con Mike Anthony, Jason Bonham y Vic Johnson para celebrar toda la música de sus bandas anteriores y también algo de Led Zeppelin. Creo que incluso han grabado material nuevo. Chickenfoot, por otro lado, fue creado para escribir y grabar música original que reflejara las raíces musicales de cada miembro de la banda. No estoy seguro de si volveremos a grabar y cuándo, pero me encantaría que sucediera.

 

En el pasado compusiste la banda sonora de un videojuego. Tu último trabajo «The Elephants Of Mars» tiene canciones que bien podrían servir para series, películas o videojuegos. ¿Sueles ver muchas películas o jugar a la playstation?

Nunca juego videojuegos porque los encuentro perjudiciales para mis manos y mis pobres dedos que ya están sobrecargados de trabajo, pero me encantan las películas y me gustaría ver mi música aplicada más a menudo a un buen trabajo cinematográfico.

 

En este disco usas muchos recursos de todo tipo. Sin embargo, no suena complicado, más bien todo lo contrario. Es un disco entretenido, como todos los que haces. Hay canciones como «Sahara» que te entran en la cabeza y no te las puedes sacar, ¿Cómo consigues hacerlo?

¡Gracias! Si no puedo recordar una melodía después de tocarla una vez, sé de inmediato que nadie más lo hará. Entonces, así es como empiezo el proceso de escritura. La melodía tiene que expresar el significado de la canción para mí y nada más. No me importa si es complicada o simple. No me importa si muestra una habilidad técnica impresionante o no. Solo me importa la calidad de su contenido melódico. Una vez que lo reúno, trabajo con todas mis habilidades, herramientas y músicos colaboradores para que suene lo más interesante posible.

 

«E 104th St NYC 1973» es un título enigmático. ¿Qué pasó allí en ese año?

En esa calle entre 1st y 2nd Ave, es donde nació mi padre. Sus padres eran inmigrantes italianos y allí criaron a mi padre y a sus dos hermanos en el llamado Spanish Harlem. Pasé muchos fines de semana de mi juventud allí disfrutando del amor de mis abuelos y absorbiendo la locura de la ciudad de Nueva York. La cosa se puso muy complicada en la ciudad a principios de los 70. La recuerdo especialmente convulsa en el año 1973, pero había una energía que era muy seductora en muchos sentidos. La música y las artes explotaban y se manifestaban mientras que la ciudad se desmoronaba. Al mismo tiempo, yo era un joven adolescente, tocaba la guitarra y alcanzaba la mayoría de edad. Fueron tiempos muy emocionantes.

 

Por cierto, me gustaría que me explicaras tu obsesión por los temas relacionados con los ovnis y los extraterrestres. Tienen mucha presencia en tu trabajo directa o indirectamente…

El tema me apasiona porque ellos podrían ser cualquiera de nosotros. De todas formas no puedo imaginar que los extraterrestres se parezcan a nosotros, por eso los represento de una manera tan diferente. Lo más probable es que estén compuestos de elementos más allá de nuestros cinco sentidos para detectar, o nuestros pequeños cerebros para comprender. Al igual que una medusa tratando de entender qué es un mono de nieve, o tu gato tratando de descubrir Internet. Sugiero que todos lean el libro “The Demon Haunted World” de Ann Druyan y Carl Sagan. En él tratan de explicar el método científico y animan al uso del pensamiento crítico o escéptico. Se remonta a 1995, pero todavía suena cierto y es muy interesante.

 

Este año saldrás nuevamente de gira, que es algo que muchos agradecerán. ¿Qué protagonismo tendrá este nuevo disco en tu repertorio?

Tengo muchas ganas de hacer giras de forma regular de nuevo. ¡Extraño la música, los fanáticos, los viajes, los lugares y toda la diversión de vivir la vida del músico viajero!. Haremos todo lo posible para incluir canciones nuevas y antiguas en el repertorio, por lo que “The Elephants of Mars” y “Shapeshifting” seguro que tendrán su espacio sobre el escenario.

ENTREVISTA: Top Artist Promotion

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