KING DIAMOND – The Graveyard (1996) Classic Review

Un buen disco (como todos y cada uno de la banda), pero continuista de aquella época en la que les faltó la “esencia” de sus primeros discos, y que más tarde consiguieron recuperar. Eso sí, posee una de las mejores historias de King Diamond y una de las más “asquerosamente humanas”. Indispensable escuchar el disco con la historia en la mano, como en toda su discografía.

 

INTRODUCCIÓN:

Abro mi segunda reseña de los clásicos de hace un cuarto de siglo con “The Graveyard” de 1996, uno de los discos con más variedad de opiniones del Rey Diamante.

A estas alturas, espero que no haga falta contar la historia de uno de los iconos más importantes del Heavy Metal, pero no obstante voy a permitirme el lujo de sumergiros en su carrera musical, ya que siento verdadera adoración y fascinación por toda su discografía.

Kim Bendix Petersen más conocido como King Diamond, es un músico danés de culto conocido especialmente por las bandas Mercyful Fate (que fundó en 1981) y por su banda solista King Diamond (creada en 1985). El Rey empezó a forjar su nombre con los primeros álbumes de Mercyful Fate: “Melissa” y “Don´t Break The Oath”, piezas fundamentales del Heavy Metal sin ningún tipo de discusión. Siempre navegando entre las aguas del ocultismo y satanismo, con unos registros vocales únicos y distintivos, King Diamond decidió buscar un sonido más teatral en sus composiciones, dotar a sus discos de una historia conceptual, y de ahí surgió su banda solista King Diamond, que es en la que nos vamos a centrar hoy.

El nombre del Rey estaba en boca de toda la comunidad metalera, y con los primeros discos de King Diamond afianzó ese estatus para no salir jamás de él. “Fatal Portrait” fue una maravilla que continuaba con bastantes influencias de Mercyful Fate, y es con “Abigail” (para much@s considerada la obra maestra del grupo) cuando las composiciones empiezan a ser más diferentes elaborando un ambiente de terror único, jamás igualado por nadie.

“Them” (uno de mis discos favoritos) y “Conspiracy” seguían la estela creada por su anterior disco. Y es después de ellos cuando comienza un periodo en el que, para mí, relajan un poco su innovación compositiva (lo cuál no quiere decir que considere flojo, pues toda la discografía de King Diamond me apasiona, simplemente digo que la sensación que me produce es diferente al cuarteto anterior – el de los ‘80).  “The Eye”, “The Spider´s Lullabye”, “The Graveyard” y “Voodoo” no han tenido la repercusión en el tiempo que en su día tuvieron las primeras obras, pero aún así hay muy buenas historias y lecciones en cada canción. Además, hay que tener en cuenta que cada disco es un “acto teatral” y como tal hay que escucharlos para saborear el jugo que cada disco ofrece. De este segundo cuarteto (el de los ‘90), es “The Graveyard” el que creo que está por encima y del que comentaré a continuación por cumplir aniversario este 2021.

Pero antes de desgranar el disco, sin duda debo de mencionar el tercer cuarteto discográfico del Rey (el de los 2000), que para mí vuelve a conseguir esa calidad de los ‘80 con unas historias terroríficas y una interpretación magistral tanto de King Diamond como de su segundo de abordo Andy LaRocque. “House Of God” es un pepino de disco, y la segunda parte de su trabajo más laureado “Abigail II: The revenge” volvía a posicionar a King en la altísima calidad de antaño. Después esta calidad se materializaría con la que, para mí, es la mejor obra de su vida: el insuperable “The Puppet Master” (no puedo expresar con palabras el cariño que tengo a este álbum). Por último “Give Me Your Soul… Please” no hizo más que corroborar que King Diamond vivía una segunda juventud.

Pero después,…. sus problemas de salud nos han tenido apartado al Rey Diamante demasiado tiempo…., tiempo que parece llegar a su fin y con suerte pronto volveremos a disfrutar de él…, y por duplicado.

 

NUDO:

Lo que hay que saber en todos los discos de King Diamond, es que hay que escucharlos del tirón e irremediablemente con la letra en la mano pues historia y música conforman un “TODO” ineludible. King Diamond te sumerge como nadie en una obra de terror, cada letra y cada riff están hechos para ahondar en lo más profundo de tu mente y VIVAS, y lo digo en mayúscula: VIVAS, la historia como una experiencia de terror maravillosa. Esto es lo gran del Rey.

Esta vez, King nos adentra en la historia de Lucy, una niña de 7 años, y el lugar de los actos: el cementerio.  Nos lo cuenta todo a través de la perspectiva de un hombre lunático, esto es muy importante tenerlo en cuenta. King nos lo narra en primera persona y eso nos sumerge más en la desesperación del personaje. Tal y como se nos relata en la introducción “The Graveyard”, esta persona se despierta en el cementerio y está contento por estar allí, pues allí jamás lo encontrarán.

Comienza la música con el primer tema: “Black Hill Sanitarium” un tema puro King Diamond, con esas voces teatrales que las amas o las odias (yo soy de los que las aman por el sentido que dan a la historia). La canción discurre con unos riffs endiablados de Andy LaRocque y un muy buen trabajo de batería de Darrin Anthony. Comprobamos que la producción suena demasiado “afilada”, o por lo menos para mi gusto echo en falta que se escuchen más ciertos tonos graves. Una tónica en todos sus discos es la de que la canción discurre por numerosos cambios, puesto que la música es el ambiente de lo que nos cuenta en la historia. Aquí pasa por determinados periplos, incluso algunos con cierto toque progresivo. La parte de los solos de guitarra es espectacular. Después de tanto tiempo, nadie duda de que Andy LaRocque es un guitarrista fantástico y totalmente único, que es lo que necesita la banda. En esta canción, la historia nos narra (siempre desde el punto de vista del lunático) que está encerrado en un psiquiátrico (bastante terrorífico y de malas prácticas) del que necesita huir pues nadie le tiene en cuenta. Siente miedo y angustia por encontrarse en esta situación dentro del  Sanatorio de la Colina Negra. Parece ser que la confesión de que vio unos abusos sexuales por parte de un alto cargo, le llevó a que le encerraran allí y lo está matando mentalmente poco a poco.

“Waiting” es más heavy que su predecesora. También habitual en sus discos, que el segundo tema sea más “comercial” o mejor dicho, quizás más accesible a la comunidad metalera en general. Esos gritos desgarradores de King de acuerdo a la letra son perfectos, como nos explica que dentro del sanatorio asesina a una de las enfermeras para robarle las llaves y poder huir lejos de la clínica. Tan lejos que llega a un cementerio y se adentra en él para evitar a sus perseguidores. La canción posee unos excelentes riffs machacones y unas guitarras haciendo gala de la compenetración que Andy y Herb Simonsen tenían instrumentalmente. 

“Heads on the wall” se inicia muy lentamente, con un ritmo muy pausado que se acelera bruscamente a mitad de canción rozando ritmos más thrasheros , ideales para contarnos que se ha adentrado en una tumba y no ve más que cabezas colgadas en la pared. Conoce la historia de que si pierdes la cabeza en un cementerio, tu alma jamás se va de ella. No puede dejar que nadie lo encuentre, así que cada vez que alguien se acerca al cementerio debe de matarlo. Se percibe, por la limpieza de la canción, muy bien el trabajo de Chris Estes al bajo, quien aplica a todo este album ciertos tintes progresivos, pocos pero claramente influenciados por su hasta entonces carrera.

“Whispers” es otra introducción en la que se oyen unos susurros diciéndole que “Tiene que ir a por su hija”, refiriéndose a Lucy (entendemos que es su voz interior la que susurra), y nos adentra de lleno como en el segundo acto de la historia.

Inmersos ya en la caña de “I’m not a stranger”  encontramos una de las mejores canciones del álbum. Con un tono oscuro, lúgubre y de depravación, King nos cuenta que secuestra a Lucy, diciéndola que él no es ningún extraño, que es su amigo y que nunca la haría nada. Conoce un sitio en el que podrá jugar y jugar con muchas “cabezas de muñecas”. La fuerza a llegar al cementerio donde una vez raptada, esperará a que su padre venga a por ella. La perfecta simbiosis entre la música y la letra se hace patente más que nunca. Cómo Andy y Herb soportan con esos riffs atmosféricos la voz de King Diamond es impresionante. Y cómo King es capaz de cantar narrando la historia es, de verdad, algo que no está al alcance de los mortales. Simplemente SUBLIME.

“Digging Graves” es la canción más larga del álbum. Un tema de casi 7 minutos de duración con unas marcadas influencias en los riffs de Black Sabbath. Pesados y contundentes nos cuentan que cava 7 tumbas para idear un plan, mientras le comenta a Lucy que no es el mismo de siempre, que su internamiento en el sanatorio le dejó múltiples secuelas mentales. Jamás olvidará lo que le hicieron allí y gracias al secuestro de Lucy encerrada en una tumba, él podrá llevar a cabo su venganza. Quiere al padre de Lucy muerto y bien muerto, y conocemos el nombre de la futura víctima por primera vez: McKenzie. Las siete lápidas llevan la inscripción : “Por siempre Lucy”. Llegados ya a la mitad del disco, estamos ansiosos de ver como se resuelve la historia y como lo llevarán a cabo.

“Meet me at midnight” es otra canción típica de estos monstruos. Subimos el ritmo y la velocidad para saber que McKenzie es el alcalde de la ciudad, el padre de Lucy y el culpable de todo el daño realizado a esta persona (en la que se encarna King Diamond). También parece ser culpable de los malos tratos que apropinaba a su hija Lucy, abusaba de ella y King lo pilló una vez (de ahí su internamiento en el sanatorio por el poder de este alcalde en la ciudad). Por eso, quiere la venganza y que McKenzie pague por sus pecados. Le dice a McKenzie que tiene secuestrada a Lucy en un ataúd, pero que se tiene que reunir con él en el cementerio a media noche si quiere que su hija siga con vida. La canción tiene uno de esos solos de guitarra que tanto se aman, para poner el broche a una canción estupenda.

Llegamos a “Sleep tight Little baby” con un ambiente muy orquestal y es que no es para menos. Debe de reflejar la angustia que vive tanto Lucy como King Diamond en la larga espera porque aparezca McKenzie. Lucy es encerrada en el ataúd y dispuesta a ser sepultada. King la dice que todo esto lo hace por ella, que no quiere verla sufrir más a manos de su padre, que esté tranquila y en paz mientras la bajando a lo hondo de la tierra. Durante la sepultación de Lucy, algo golpea la cabeza de King, oyendo gritar a Lucy de miedo (entendemos que lo que golpea a su cabeza no es un golpe en sí, sino el dolor de lidiar entre “su justicia” y lo inhumano). Como la canción discurre por esta agonía es un ejercicio de composición asombroso, parece que hasta nosotros mismos oímos es gritos desgarradores de Lucy en la mente de King. De nuevo, otros solos de guitarra tremendos para separar los actos, y nos encontramos con que King ve a McKenzie, le comenta que ya sabe lo que tiene que hacer: pasar al cementerio y entrar en la tumba a esperar su final.

“Daddy” comienza con un órgano que nos hace presagiar un final triste para tod@s. Las guitarras amoldan con sus solos fantásticas melodías que nos enternecen al escuchar a Lucy desgarrada pidiendo ayuda a su padre, diciendo que ella no es la culpable. El culpable la tiene secuestrada y ella lo único que quiere hacer es ayudar. Las guitarras y el teclado se entremezclan con gran maestría en el camino de McKenzie a la tumba, y como King lo va insultando y vejando mientras.

“Trick or treat” tiene múltiples cambios en la canción. Los riffs de guitarra y los cambios en la base rítmica nos mantienen atónitos en el desenlace. King le hace jugar a McKenzie a un juego: hay siete tumbas y en una de ellas descansa Lucy sepultada, tiene que acertar en cuál de las siete tumbas está, y sólo le da 3 intentos para acertar, pero tiene que cavar rápido en busca de Lucy porque si corre mucho el tiempo, morirá por falta de aire. McKenzie falla en dos, pero en el tercer intento encuentra a su hija, aunque recibe un golpe en la cabeza y King lo vuelve a maniatar y a arrastrar hacia la tumba que ha preparado para él. No puede perder aunque McKenzie haya ganado el juego.

“Up from the grave” podríamos decir que es un interludio en la historia para avanzarnos a su final, todo orquestado y muy sonoro, sin llegar a ser una canción. King intenta exhumar a Lucy porque ya lleva mucho tiempo enterrada y no quiere que se ahogue. Pero parece ser que una vez desenterrada, Lucy está casi muerta y los lloros de King se te meten en las entrañas.

Se avecina el final con la tétrica “I am”. Con ese órgano de iglesia dando la atmósfera tenebrosa, el tema es muy Hard Rockero con una parte en la mitad deliciosa a cargo de las guitarras, y con un final absorbente y de clímax en la historia. King quiere ajusticiar a McKenzie por sus crímenes horribles y hacerlo bajo su criterio. King se convierte en juez, abogado y verdugo, y lo condena a MORIR. 

Y llegamos al final del álbum, con “Lucy Forever”. Musicalmente es una pieza épica para un final de la historia épico también. King Diamond, el genio de las mil voces…, queda patente tal seudónimo. El tema tiene connotaciones psicodélicas que conjugan en un desenlace sorprendente: Una Lucy medio muerta es capaz de reunir fuerzas para levantarse y asestar un golpe final: Con un cristal roto degüella a King y le separa la cabeza de su cuerpo. Y como bien sabía King, si en un cementerio te decapitan, tu alma se queda en la cabeza por siempre. McKenzie es salvado por Lucy, y Lucy conocedora de que el alma de King está en la cabeza, la recoge del suelo, la mete en la mochila y se la lleva a casa. Lucy para siempre.

 

DESENLACE:

Acabamos pues este “The Graveyard” en el que la historia de King juega con esa “moralidad” humana: Como McKenzie es un ser despreciable, y ha torturado tantísimo a su hija haciéndola creer que todo lo hacía por “amor”” que ha minado totalmente su personalidad y su dignidad. Un King que intenta denunciar los abusos a Lucy, y acaba encerrado en un sanatorio donde sufre vejaciones acabando loco. Para después ejercer una venganza e “impartir justicia” pero a costa de tratar a Lucy de manera totalmente inhumana (casi convirtiéndose en el monstruo de su padre). Y Lucy, confusa, inocente y la víctima de toda esta historia, al final salva a su apestoso “padre” McKenzie y asesina al que “intentó salvarla” pero que actúo de la peor manera posible. Y digo todo esto entre comillas, para que se aprecie bien que es lo que trata de contarnos King desde el punto de vista de los personajes, no reales.

Un buen disco, como todos y cada uno de la banda, pero que en aquella época le faltó esa “esencia” de sus primeros discos, y que más tarde consiguió recuperar. Eso sí, posee una de las mejores historias de King Diamond y una de las más “asquerosamente humanas”. Repito: indispensable escuchar el disco con la historia en la mano, como en toda su discografía.

 

Samu Bodom (The Lux Team)

 

 

 

 

 

 

LINE UP:

  • King Diamond – vocalistateclista
  • Andy LaRocque – guitarrista
  • Herb Simonsen – guitarrista
  • Chris Estes – bajista
  • Darrin Anthony – batería

TRACK LIST:

  1. The Graveyard
    2. Black Hill Sanitarium
    3. Waiting
    4. Heads on the Wall
    5. Whispers
    6. I’m Not A Stranger
    7. Digging Graves
    8. Meet Me At Midnight
    9. Sleep Tight Little Baby
    10. Daddy
    11. Trick or treat
    12. Up From The Grave
    13. I Am
    14. Lucy Forever

 

ENGLISH VERSION

 

A good album (like each and every one of the band), but a continuation of that time in which they lacked the «essence» of their first albums, which they later managed to recover. It has one of the best stories of King Diamond and one of the most «disgustingly human». Indispensable to listen to the album with the story in hand, as in all his discography.

 

INTRODUCTION:

I open my second review of classics from a quarter century ago with 1996’s «The Graveyard,» one of King Diamond’s most opinionated albums.

By now, I hope there is no need to tell the story of one of Heavy Metal’s most important icons, but nevertheless I am going to allow myself the luxury of immersing you in his musical career, as I feel true adoration and fascination for his entire discography.

Kim Bendix Petersen better known as King Diamond, is a cult Danish musician known especially for the bands Mercyful Fate (which he founded in 1981) and for his solo band King Diamond (created in 1985). King started to forge his name with the first Mercyful Fate albums: «Melissa» and «Don’t Break The Oath», fundamental pieces of Heavy Metal without any kind of discussion. Always sailing between the waters of occultism and Satanism, with unique and distinctive vocal registers, King Diamond decided to look for a more theatrical sound in his compositions, to give his albums a conceptual story, and from there came his solo band King Diamond, which is the one we are going to focus on today.

The King’s name was on the lips of the entire metal community, and with the first King Diamond albums he secured that status never to leave it. «Fatal Portrait» was a marvel that continued with many influences from Mercyful Fate, and it is with «Abigail» (for many considered the masterpiece of the band) when the compositions begin to be more different, elaborating a unique atmosphere of terror, never equaled by anyone.

«Them» (one of my favorite albums) and «Conspiracy» followed the trail created by their previous album. And it is after them when a period begins in which, for me, they relax a little their compositional innovation (which does not mean that I consider weak, because all the discography of King Diamond I love, I just say that the feeling that I get is different from the previous quartet – the one from the ’80s).  «The Eye», «The Spider’s Lullabye», «The Graveyard» and «Voodoo» have not had the repercussion in time that the first works had in their day, but there are still very good stories and lessons in each song. Also, keep in mind that each album is a «theatrical act» and as such must be listened to in order to savor the juice that each disc offers. Of this second quartet (the one from the ’90s), it is «The Graveyard» the one I think is above and the one I will comment below because of its anniversary this 2021.

 

But before we get into the album, I must mention King’s third album quartet (the one from the 2000s), which for me again achieves that ’80s quality with some terrifying stories and a masterful performance by both King Diamond and his second-in-command Andy LaRocque. «House Of God» is a great album, and the second part of his most awarded work «Abigail II: The revenge» returned King to the high quality of yesteryear. Later this quality would materialize with what, for me, is the best work of his life: the unsurpassable «The Puppet Master» (I can’t express in words the affection I have for this album). Finally, «Give Me Your Soul… Please» only corroborated that King Diamond was living a second youth.

But then,…. his health problems have kept us away from King Diamond too long…., time that seems to come to an end and hopefully soon we will enjoy him again…, and in duplicate.

 

KNOT:

What you have to know about all King Diamond’s albums, is that you have to listen to them all at once and irremediably with the lyrics in hand as story and music form an inescapable «WHOLE». King Diamond immerses you like no one else in a work of terror, each lyric and each riff are made to delve into the depths of your mind and LIVE, and I say it in capital letters: LIVE, the story as a wonderful experience of terror. This is the great thing about King.

This time, King takes us into the story of Lucy, a 7 year old girl, and the place of the acts: the cemetery.  He tells us everything through the perspective of a lunatic man, this is very important to keep in mind. King tells it to us in the first person and that immerses us more in the desperation of the character. As we are told in the introduction «The Graveyard», this person wakes up in the cemetery and is happy to be there, because they will never find him there.

The music begins with the first theme: «Black Hill Sanitarium» a pure King Diamond theme, with those theatrical voices that you love them or hate them (I am one of those who love them for the sense they give to the story). The song runs with some devilish riffs by Andy LaRocque and a very good drum work by Darrin Anthony. We find that the production sounds too «sharp», or at least for my taste I miss that certain bass tones are heard more. A tonic in all his albums is that the song goes through numerous changes, since the music is the atmosphere of what he tells us in the story. Here it goes through certain periploses, even some with a certain progressive touch. The guitar solos are spectacular. After so long, nobody doubts that Andy LaRocque is a fantastic guitarist and totally unique, which is what the band needs. In this song, the story tells us (always from the lunatic’s point of view) that he is locked up in a psychiatric institution (quite terrifying and with bad practices) from which he needs to escape because nobody takes him into account. He feels fear and anguish for finding himself in this situation inside the Black Hill Sanatorium. It seems that the confession that he saw some sexual abuse by a high-ranking officer, led him to be locked up there and is killing him mentally little by little.

«Waiting» is heavier than its predecessor. Also usual in their albums, that the second track is more «commercial» or better said, perhaps more accessible to the metal community in general. Those heartbreaking screams of King according to the lyrics are perfect, as he explains to us that inside the sanatorium he murders one of the nurses to steal her keys and to be able to flee far away from the clinic. So far that he arrives at a cemetery and enters it to avoid his pursuers. The song has some excellent pounding riffs and guitars that show off the rapport that Andy and Herb Simonsen had instrumentally. 

«Heads on the wall» starts very slowly, with a very slow rhythm that accelerates abruptly in the middle of the song, touching more thrashy rhythms, ideal to tell us that he has gone into a grave and sees nothing but heads hanging on the wall. He knows the story that if you lose your head in a cemetery, your soul never leaves it. He can’t let anyone find it, so every time someone comes near the cemetery he must kill them. It is perceived, by the cleanliness of the song, very well the work of Chris Estes on bass, who applies to all this album certain progressive tints, few but clearly influenced by his until then career.

«Whispers» is another introduction in which we hear some whispers telling him that «He has to go get his daughter», referring to Lucy (we understand that it is his inner voice whispering), and it takes us fully into the second act of the story.

Immersed already in the reed of «I’m not a stranger» we find one of the best songs of the album. With a dark, gloomy and depraved tone, King tells us that he kidnaps Lucy, telling her that he is not a stranger, that he is her friend and that he would never do anything to her. He meets a place where he will be able to play and play with many «doll heads». He forces her to reach the cemetery where, once kidnapped, she will wait for her father to come and get her. The perfect symbiosis between music and lyrics is more apparent than ever. How Andy and Herb support King Diamond’s voice with those atmospheric riffs is impressive. And how King is able to sing narrating the story is truly beyond the reach of mortals. Simply SUBLIME.

«Digging Graves» is the longest song on the album. A theme of almost 7 minutes long with marked influences in the riffs of Black Sabbath. Heavy and forceful they tell us that he digs 7 graves to devise a plan, while he tells Lucy that he is not the same as always, that his internment in the sanatorium left him with multiple mental sequels. He will never forget what was done to him there and thanks to the kidnapping of Lucy locked in a tomb, he will be able to carry out his revenge. He wants Lucy’s father dead and well dead, and we know the name of the future victim for the first time: McKenzie. The seven tombstones bear the inscription: «Forever Lucy». Already halfway through the album, we are eager to see how the story is resolved and how they will carry it out.

«Meet me at midnight» is another typical song from these monsters. We pick up the pace and speed to learn that McKenzie is the mayor of the town, Lucy’s father and the culprit for all the harm done to this person (who is embodied by King Diamond). He also seems to be guilty of the mistreatment that he appropriated to his daughter Lucy, he abused her and King caught him once (hence his internment in the sanatorium because of the power of this mayor in the city). Because of this, he wants revenge and for McKenzie to pay for his sins. He tells McKenzie that he’s holding Lucy hostage in a coffin, but that she has to meet him at the cemetery at midnight if he wants his daughter to stay alive. The song has one of those much loved guitar solos to cap off a terrific song.

We arrive at «Sleep tight Little baby» with a very orchestral atmosphere and it is not for less. It must reflect the anguish that both Lucy and King Diamond live in the long wait for McKenzie to appear. Lucy is locked in the coffin and ready to be buried. King tells her that he is doing all this for her, that he doesn’t want to see her suffer any more at the hands of her father, that she should be calm and at peace as he lowers her to the depths of the earth. During Lucy’s burial, something hits King’s head, hearing Lucy scream in fear (we understand that what hits her head is not a blow per se, but the pain of dealing between «her justice» and the inhuman). As the song runs through this agony it is an astonishing exercise in songwriting, it seems that even we hear Lucy’s heart-wrenching screams in King’s mind. Again, another tremendous guitar solos to separate the acts, and we find King sees McKenzie, comments to him that he already knows what he has to do: move on to the cemetery and enter the grave to await his end.

«Daddy» begins with an organ that foreshadows a sad ending for everyone. The guitars mold with their solos fantastic melodies that move us when we listen to Lucy, torn, asking for help from her father, saying that she is not the guilty one. The culprit is holding her hostage and all she wants to do is help. The guitars and keyboard intermingle with great mastery on McKenzie’s way to the grave, and how King insults and humiliates him as he does so.

«Trick or treat» has multiple changes in the song. The guitar riffs and changes in the rhythmic base keep us in awe at the denouement. King makes McKenzie play a game: there are seven graves and in one of them lies Lucy buried, he has to guess which of the seven graves she is in, and he only gets 3 tries to guess right, but he has to dig fast for Lucy because if he runs out of time, he will die from lack of air. McKenzie misses on two, but on the third attempt he finds his daughter, although he gets hit in the head and King again manacles him and drags him into the grave he has prepared for him. He can’t lose even though McKenzie has won the game.

«Up from the grave» could be said to be an interlude in the story to advance us to its ending, all orchestrated and very sonorous, without actually being a song. King tries to exhume Lucy because she has been buried for a long time and he doesn’t want her to drown. But it seems that once dug up, Lucy is almost dead and King’s cries get in your guts.

The finale looms with the gloomy «I Am.» With that church organ giving the gloomy atmosphere, the song is very Hard Rocker with a delicious guitar part in the middle, and with an absorbing and climactic end to the story. King wants to execute McKenzie for his horrible crimes and to do it under his criteria. King becomes judge, advocate and executioner, and sentences him to DIE. 

And we come to the end of the album, with «Lucy Forever». Musically it is an epic piece for an epic end of the story as well. King Diamond, the genius of the thousand voices…, such a pseudonym is evident. The theme has psychedelic connotations that conjugate in a surprising denouement: A half-dead Lucy is able to gather strength to get up and deliver a final blow: with a broken glass she slits King’s throat and separates his head from his body. And as King knew, if you are beheaded in a cemetery, your soul stays in your head forever. McKenzie is saved by Lucy, and Lucy, knowing that King’s soul is in his head, picks it up from the ground, puts it in her backpack and takes it home. Lucy for good.

 

OUTCOME:

We finish then this «The Graveyard» in which King’s story plays with that human «morality»: How McKenzie is a despicable being, and has tortured his daughter so much making her believe that he did everything for «love»» that has totally undermined his personality and dignity. A King who tries to denounce the abuses to Lucy, and ends up locked up in a sanatorium where he suffers humiliation and ends up insane. To later exercise revenge and «impart justice» but at the cost of treating Lucy in a totally inhuman way (almost becoming her father’s monster). And Lucy, confused, innocent and the victim of this whole story, in the end saves her stinking «father» McKenzie and murders the one who «tried to save her» but acted in the worst possible way. And I say all this in quotation marks, so that you can appreciate what King is trying to tell us from the point of view of the characters, not the real ones.

A good album, like each and every one of the band, but at that time it lacked that «essence» of their first albums, which they later managed to recover. It does have one of King Diamond’s best stories and one of the most «disgustingly human». I repeat: it is essential to listen to the album with the story in hand, as in all his discography.

 

 

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