H.E.A.T / REACH / TEMPLE BALLS – Sala Mon, Madrid (2022) Crónica

Fotos: Raúl Blanco

Se ha hecho de rogar, hemos tenido que pasar una pandemia pero por fin los admirados y queridos H.E.A.T ponían un pie en nuestro país con su “nueva” gira, y lo pongo entre comillas por que es la que debería haber sido hace dos años y que irremediablemente se va a solapar con la verdaderamente nueva, la de presentación de lo que será su nuevo lanzamiento que verá la luz el 5 de agosto y que llevara por título “Force Majeure”, una buena excusa para que vuelvan por aquí y todos aquellos que se quedaron sin entrada para esta cita por el mas que merecido Sold-Out puedan pasarse a disfrutar del regreso del hijo prodigo, Kenny.

Pero la noche era larga, tan larga como que eran tres los nombres que aparecían en un cartel para disfrutar al máximo, y que tuvieron diferente acogida. Para empezar, Temple Balls, los finlandeses tienen imagen, preguntar a las damas presentes por Arde, tienen juventud, tienen claro lo que quieren y a lo que suenan, tienen temas muy disfrutables del Hard Rock más puro y clásico, de esos de melodías pegadizas, guitarras en su sitio, y unos coros fantásticos…muy bien grabados. Se me hizo muy agradable su descarga, disfrute viéndolos, como el resto del publico que aun no estaba fuera degustando una cerveza, pero, mentiría si os dijera que voy a lanzarme a investigar sobre ellos, hay mucha variedad de este producto en el super, y este es uno más.

 

 

Se que me vais a matar, pero, para mí, la gran incógnita y a la vez la hora que tenia marcada de esa tarde noche era la de la aparición de Reach sobre el escenario. Como tuve ocasión de preguntarle a Ludvig, “Promise of a life” es muy complicado de defender en directo, y el, sin tapujos ni paños calientes me dijo, “no, no es muy difícil, es imposible, y menos siendo tres como somos”, y eso sucedió. Entre que la apuesta de la banda es tremendamente arriesgada y que, aunque, evidentemente lanzaras algunas secuencias, era imposible que aquello sonara como en estudio, la banda tuvo, en términos taurinos, división de opiniones. A mí me gustaron muchísimo, me encanto escuchar “New Frontier” o “The Law” por ejemplo, viva la originalidad y el riesgo, pero también escuche entre el publico unos “¿pero esto que es?”, aunque, afortunadamente, también oí a gente que se fue directamente al Spotify en su móvil para poner el disco en sus favoritos y poder escucharlo posteriormente. Bravo chavales.

 

 

Y el tercer morlaco de la noche era sueco, rubio, duro…mas de lo que yo esperaba la verdad. Que iluso soy, y yo que me pensaba que la vuelta de Kenny volvería a darle a H.E.A.T ese sonido pegajoso y melódico de sus primeros álbumes…y ni haciendo “Beg Beg Beg” o “1000 Miles” reconocí a la banda que fue. Y esto es como las adiciones, una vez que reconoces que las padeces es muchísimo más fácil salir de ellas, por lo que, una vez asumida la realidad me dispuse a disfrutar de los H.E.A.T de Erik una vez más…perdón, de los de Kenny, en que estaría yo pensando, quizás es porque aún recuerdo que me parecía ver a 3 o 4 Kennys corriendo y saltando sobre el escenario al borde de una luxación de cuello, o en su defecto, una pequeña brecha, que es lo que temí que le sucediera cuando le dio un cabezo a mi cámara de fotos.

 

 

Os aseguro que yo no tenía nada claro que Kenny pudiera hacer olvidar la salida de Erik, pero, lo ha conseguido, por la reacción de sus seguidores, lo ha hecho y sin ningún esfuerzo extra más allá de que se ha adaptado al rol de lo que demandaba ser frontman de H.E.A.T en la actualidad, y es que los temas suenan igual de potentes y energéticos, su voz suena brutal y visualmente, pues, por que es mas bajito y tiene el pelo mucho mas largo que si no, me costaría mucho decir quien es quien. Me cuesta mucho explicar más por qué tengo un demonio en un oído y en el otro un angelito, y no se a cuál hacer caso, si te gusta la banda y la has seguido hasta la actualidad, estas de enhorabuena, poco o nada va a cambiar.

 

 

La parte final del show, la última media hora es la que esperaba con mas ansia tras ver el set list, “Beg Beg Beg”, “Cry”, “10.000 Miles”, aparecían por allí, bien, muy bien, pero sin rastro del 2008/2010. Por otro lado “A shot at redemption” sonó impecablemente a Erik, una vez mas un punto tremendamente a favor por que la energía vocal de Grönwall no es, ni muchísimo menos, fácil de reemplazar. Resumiendo, H.E.A.T sigue siendo H.E.A.T, más allá del nombre del frontman y a pesar de lo que en un principio parecía ser una tremenda baja, el grupo ha sabido rehacerse sin problemas, quien sabe, en este ir y venir de nombres lo mismo lo siguiente que sepamos es que vuelve Eric Rivers.

 

 

A, por cierto, “Back to the rhythm” y “Nationwide”, los dos temas nuevos que conocemos hasta la fecha de lo que será su nuevo disco y que pudimos escuchar esa noche en directo, sonaron bestial como no podía ser de otra manera, se viene discazo de Hard Rock con un par de pelotas…estaremos atentos.

Crónica y fotos: Raúl Blanco

 

 

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