VINTAGE TROUBLE / GEORGE THOROGOOD & THE DESTROYERS – Noches del Botánico (2022) Crónica

Y una vez más, las Noches del Botánico nos hace un regalo sonoro de esos imposibles de olvidar y de agradecer lo suficiente, y es que poner sobre un escenario de la capital a una leyenda del tamaño de George Thorogood es para quitar la estatua de Alfonso XIII que ha a la salida de los Reales Jardines del Botánico y poner una con el logo del festival.

Una doble cita en la que para abrir boca pudimos disfrutar, una vez más, en nuestro país a los angelinos Vintage Trouble, y ya sabes que cuando hablamos de los de Ty Taylor siempre se hace con una sonrisa en la cara y una mueca de admiración primero, y agotamiento después, y es que da igual el calor que hacia aun en un Madrid que aun estaba en proceso de ocultación del astro rey, solo con ver la energía y movimientos de Ty acabas cansado, por no hablar de lo que te hace saltar y bailar a ti, claro está.

 

 

Aun a riesgo de caer en el tópico, por la acogida de la audiencia y por la duración de ambos shows, me atrevería a decir que no había un cabeza de cartel como tal, se que es mucho decir, pero VT pusieron patas arriba el botánico y no hacia falta investigar mucho para ver que tenían una grandísima cantidad de seguidores entre el público. Energía, emotividad, sensualidad, Blues, Soul, Rock, y mil cosas mas pusieron sobre el escenario una banda que pasito a pasito, sin prisas, pero sin pausas, se va haciendo cada vez mas grande. Si tienes ocasión de verlos y aun no lo has hecho, no lo dudes, te devuelven cada céntimo de tu entrada en forma de sudor y talento, mucho talento.

 

 

En un mundo en el que va todo cada vez más rápido y que los nuevos “talentos” musicales tienen cada vez menos que ofrecernos, que aun tengamos la posibilidad de ver a un tipo de 72 años volarnos la cabeza con su blues-rock de siempre es para tatuártelo en el brazo “Yo vi al jodido Thorogood en directo”, y es que, ¿Cómo demonios se puede seguir manteniendo esas ganas de disfrutar sobre un escenario cuando ya has hecho todo lo que tenias que hacer…y mas de una y de dos veces? Únicamente con “Rock Party”, el tema con el que abrió su show, a mí ya me había merecido la pena el estar allí, ya era como “vale, soy todo tuyo, haz conmigo lo que te de la gana” y es que como se puede en poco mas de 6 minutos darle protagonismo a toda la banda, coge el tuyo y a la vez conceder a los fotógrafos mil tomas mientras llevas al extremo a todos tus seguidores, pues solo me sale una respuesta en el buscador “Mira tú ID, si no pone que te llamas George Thorogood, olvídate”

 

 

Voy a sacarle pegas al concierto, el sonido…no esa no vale, la actitud de la…no, tampoco, demasiadas pausas entre tema…nada, esta no es cierta, LA DURACCION, eso si me vale, fue algo corto y se me hizo aun mas corto, y es que se te pasa volando el tiempo cuando estas disfrutando tanto, y como para no hacerlo, no podía tener mas ganas de poder vivir en mis propias carnes como suena en directo el “One Bourbon, One Scoth, One beer” en la voz y la guitarra de George, y no es que no lo haya visto mil veces en videos, pero asumir que estas viviendo ese momento a tiempo real y tocándolo solo para mí, vale que éramos muchos pero me descubrí a mi mismo disfrutando de ese momento como si estuviera completamente solo en ese marco irrepetible que es el Botánico, sintiéndome un privilegiado por que el bueno de Thorogood tocara únicamente para mi este clásico atemporal del Blues, es para quemar tus entradas y tu agenda futura por que ya no hay nada mas que ver.

 

 

Me gustaría haber podido charlar un rato con él, poder preguntarle como un guitarrista puede entretener al público dando paseos por el escenario sin su “Excalibur” cargada al hombre, pero tiene ese toque especial con el que un “Tequila” sin su participación más allá de guiños al público y “Tequila!!!” gritados pueda ser tan disfrutable. Puede que yo tuviera muchas ganas de vivir este momento y por eso tengo esta percepción de haber vivió algo mágico, pero, si aun así no me creéis y ponéis en duda lo que os digo, preguntar a alguien que estuviera allí esa noche a ver si no os cuenta exactamente lo mismo que yo, que la magia existe, que muchas veces adopta la forma de notas musicales y que gran parte de ella está en posesión de grandísimas estrellas como el bueno de Thorogood. Bienaventurados fuimos lo que estuvimos allí. Amen.

Raúl Blanco

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