THREE LIONS: THREE LIONS (Frontiers 2014)

Que a Vinny Burns no se le han pasado las ganas de tocar la guitarra con los años lo pude comprobar in situ el pasado mes de Mayo cuando le vi en Madrid con Dare.

Recientemente se ha publicado con Frontiers el primer disco de su nueva banda, Three Lions, y está siendo todo un placer escucharlo. Sigue manteniendo esa forma de tocar melódica y bonita que se podría comparar con la de Neal Schon si tuviese que hacerlo con alguna, que ya nos había engatusado primero en Dare, y luego en Ten. Se ha asociado con otro viejo conocido tanto suyo como nuestro, Greg Morgan, quien militó en las mismas bandas que Vinny, para tocar la batería, y a la voz Nigel Bailey, el más desconocido quizás a nivel general. Y como no…echando una manita nos encontramos con Alessandro Del Vecchio, el chico multitask de Frontiers, quien colabora en la composición de algunas canciones del disco, así como también lo ha producido.

De Ten se conserva el sabor de algunos de los temas de sus primeros discos, especialmente los tres primeros, así que si os gustan, ya teneis un punto de referencia en el que basaros. Pero hay más por descubrir: ramalazos de Whitesnake que se notan en especial en la voz del cantante, bien forjada y profunda cuando es necesario, y bonita en cualquier caso.

Desgranando ya los temas, nos encontramos con el primer single extraido, “Trouble in a red dress”, muy rockero, con garra, y que es un excelente botón de muestra del resto, o “Twisted soul”, que sigue en la misma línea. A continuación un medio tiempo precioso y elegante, “Winter sun”. “Just a man” es un tema cuyo riff nada más comenzar rezuma positividad. Nos encontramos con otro medio tiempo, “Two hearts beat as one”, con unos coros que la adornan de un modo genial. “Kathmandu” empieza con toques de sitar para continuar con una melodía rockera muy acorde a la temática de la canción. La balada del album, “Made for one another” es sentimental, de las que tocan el alma al oírla. “Hellway highway” hace honor a su nombre, con un ritmo rápido y potente. Para acabar el disco, un precioso tema instrumental con un aire nostálgico, “Sicilian kiss”, del cual tengo la curiosidad de saber si está basado en alguna vivencia y que de nuevo me hace evocar a Neal Shon…

Hay algunos más, pero pienso que con esto ya bastará para haceros una idea de si este disco os puede gustar. Para mí, ya está siendo uno de los mejores del año, y hay muchas posibilidades de que acabe 2014 en un buen puesto en mi top personal.

Y es que el que un álbum incluya el nombre de Vinny Burns ya es un sello de calidad que garantiza que no podemos estar delante de un mal producto.

Por ahora han tocado en el festival de Frontiers en Milán, conciertos en UK, y a saber por dónde más lo harán. No estaría de más que se pasaran por nuestro país.

Alraune
(Hard line zine)