THE POODLES – Devil in the details (2015)

Una banda que cuenta con un frontman como Jakob Samuel es difícil que ofrezca un trabajo que no satisfaga a muchos de sus fans. Eso es algo claro y evidente. Algo extensible a todas las grandes voces del rock, cuya sola presencia aseguran un resultado de aprobado para arriba. En el caso de Jakob hablamos, además, de un cantante con especiales dotes para crear melodías y estribillos de los que se recuerdan y tararean con facilidad. Y ya sabemos que, una vez en el escenario, Samuel va a dar todo el espectáculo sonoro y visual que una estrella con mayúsculas sabe dar.

Dicho todo esto, los suecos encaraban este sexto trabajo con la no mala, sino, en mi opinión, nefasta noticia para ellos de que su extraordinario bajista-voz, Pontus Egberg, dejaba la banda para unirse a las huestes de King Diamond y girar por los USA. Pontus, que ya compatibilizaba sin problemas su protagonismo en The Poodles con su labor en Tainted Nation, dejaba el grupo con la grabación de este álbum ya comenzada y nosotros, al menos, teníamos el honor de haber sido de los últimos en verle con la banda en el Ripollet. Algo así no es fácil de encajar, puesto que Pontus, más allá de su peso específico en las composiciones, es un bajista carismático, con clase y una puesta en escena espectacular, que incluye una voz que venía muy bien a la banda. Su figura, con camisa desabrochada luciendo el torso y sus movimientos de melena han sido una de las atracciones para muchos y, en especial, muchas de las fans de los caniches. Inmediatamente, hubo un movimiento para que el talento local Johan Flodqvist se hiciese con las cuatro cuerdas y continuar con el disco y los conciertos (tras haber tenido a Oskar Söderman para los bolos comprometidos con anterioridad). El nuevo, y también apuesto, “God of Thunder”, como ellos lo presentaban, se unió a los ya conocidos Henrik Bergqvist y Christian Lundqvist, para completar el trío de “qvists” con los que se terminó de grabar y se ha de mover por los escenarios este Devil in the Details.

¿Y qué tiene el DITD? Pues tiene la extraordinaria producción de Mats Valentin, ya que los suecos cuidan al extremo el sonido de sus discos. Y lo hacen porque este álbum, como The Poodles, se sustenta en sus conocidos pilares: la voz de Jakob, personal y prodigiosa; su natural facilidad para crear melodías y estribillos y una producción cuidadísima en arreglos, sonido y modernidad, que gusta a unos y espanta a otros. Este trabajo no es distinto. Si acaso, profundiza en la fórmula que les lanzó a la fama con su Metal Will Stand Tall y les consagró con Performocracy (su número 1 en Suecia). La banda, autocalificada de heavy metal, nunca ha temido jugar con la mezcla de sonidos, las grabaciones o la popularidad televisiva.

Before I Die es la puerta de entrada a un disco de puro sonido Poodles, en el que la calidad matiza entre dureza y coros con teclados, para crear el telón de fondo, sobre el que se exhibe Samuel. Un riff quedón para House of Cards que, como el anterior, enseguida nos presenta un estribillo fiestero y bien equilibrado por una base rítmica de calidad y rematado por el creativo solo de Henrik Berqvist, especialista en combinar a la perfección virtuosismo con personalidad. Como en los pizzicatos que dan comienzo a The Greatest, un tema con mucha base de teclado y un sonido descaradamente abierto al gran público. Contrapunto con un otro más fuerte al estilo Poodles: Crack in the Wall, con un inicio en tonos menores, que tanto gustan a los suecos, para dar paso a un estribillo terminado con estudiados toques orientalistas y hasta andalusíes, con solazo final de Berqvist. Un gran tema, bandera del álbum.

(What the Hell) Baby es un corte pop al estilo Hollywood que demuestra, nos guste o no, que Jakob y sus compañeros se cantan lo que les apetece, aunque sea un tema que pudiese suscribir cualquiera de las divas de la actualidad (y forrarse de paso) Everything vuelve al estilo, más “poodle”, de tema con fuerza y gran estribillo, que los suecos podrían presentar al Melodifestivalen (concurso preeurovisivo sueco), ganarlo y después correr suerte en el European Contest. Gran composición en su estilo, por estructura, arreglos y voz. Stop es revivalista, terreno que The Poodles exploran de vez en cuando y está bien resuelto; pero tal vez sea lo más flojo del disco, en mi opinión. Need to Believe es un título que ya escuchamos a otra gran banda del género, como es Gotthard, y la balada, sin tener la fuerza del de los suizos, nos gusta, pues muestra algunos de los matices que hacen de Jakob algo más que un cantante de registros altos al uso, bien acompañado, como siempre, por la banda. Alive es un tema con un toque distinto, algo más original, en el que lo más destacable es la demostración final del frontman.

Encaramos el rush final con Life Without You, un buen corte que vuelve a mostrar las mejores cualidades de los de Estocolmo. Ese sonido que les caracteriza, accesible a mucho público, con clase y creado para el lucimiento de un gran vocalista. También el virtuosismo de sus componentes y su originalidad compositiva, fuera de los cánones del género. Creator and Breaker es una canción que, como muchas del álbum, presenta el estribillo enseguida y lo sustenta en los teclados y el bajo. Tema rítmico que podría ser bailado en selectos clubs con limusinas a la puerta, al más puro estilo Miami Vice o ahora CSI Miami. Borderline nos lleva al destino con sonidos cuidadísimos y estribillo de concurso, con un original solo de Henrik como nexo y otro para el final, sobre una marcada base rítmica.

Tal como su título dice, en el DITD, la clave está en los detalles, la letra pequeña. Los arreglos son muchos y cuidados. El sonido es abierto a todos e impecable. El disco se escucha de un tirón sin darte cuenta. Tengo, sin embargo, la impresión de que da un paso más en la producción con muchos teclados y voces, cosa que supondrá un reto para los directos, que hasta ahora, los Poodles siempre han sabido resolver con maestría. A los que les gustan los discos en los que se escucha el cambiar de pastillas, el resbalar de los dedos sobre las cuerdas y se intuye el sudor del escenario, este álbum no les satisfará. A los que saben que The Poodles exploran otros caminos, juegan a otro juego y lo hacen muy bien, no les defraudará en absoluto. Al diablo lo que es del diablo y a los Poodles lo que es de los Poodles.

Tracklisting

1  Before I Die
2  House of Cards
3  The Greatest
4  Crack in the Wall
5  (What the Hell) Baby
6 Everything
7  Stop
8 Need to Believe
9  Alive
10 Life Without You
11 Creator and Breaker
12 Borderline

Toño Martínez Mendizábal

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