FOREIGNER Y LA ORQUESTA SINFÓNICA DE LUCERNA (Crónica)

FOREIGNER
KKL Luzern (Suiza), live at the Symphony (21st century symphony orchestra and chorus),  20/05/2017
Crónica y fotos: Raúl Blanco

Parecía que había pasado la moda de mezclar el Rock y la música clásica pero, me faltan velas en la tierra agradecer que no fuera así. Desde el momento que se anunciaron estas dos fechas de Foreigner con la orquesta sinfónica de Lucerna me puse un objetivo, yo tenía que estar en uno de esos conciertos si o si, y creo que en la vida he tomado una decisión más acertada.

Nada podía salir mal ese sábado en el KKL de Lucerna, un sitio privilegiado, una banda de ensueño, una maravillosa orquesta, un coro de 60 voces que hacían aquello aún más majestuoso, unos temas que forman parte de la banda sonora de mi vida, vamos, que estaba seguro que iba a vivir algo inolvidable, no me cabía ninguna duda. Lo único negativo, la señorita del teatro que no te permitía hacer una maldita foto tranquilo, ni con el móvil, con su molesta linternita tocando las narices, lo mismo era para que no las vendieras luego.

 

 

Con ser un poco seguidor de la banda la intro de orquesta haciendo una adaptación de “Jukebox Hero” y “Cold As Ice” con la tremenda solemnidad de 60 voces ya te ponía absolutamente todos los pelos de punta. Tras “Blue Morning, Blue Day” Hansen nos reconoce que está ligeramente asustado ante el reto de tocar con una orquesta, todo esto como previo de “Cold As Ice” y de que yo no pueda evitar pensar que si eso es estar nervioso para un músico ahora sé que la mayoría de los que veo están más tranquilos que un niño que se ha bebido un camión de Valeriana. Impresionante ver a Kelly Hansen mezclarse con el público del auditorio e ir saltando de silla en silla por la mitad del mismo.

Hay un sentimiento que me da un pequeño bajón, la lentitud con la que camina Mick Jones y el trato tan cariñoso al que es sometido por todos los miembros del grupo, especialmente Hansen, que me hacen pensar que quizás algo no está del todo bien. Pero ahí está el bueno de Mick, aportando la elegancia a la que nos tiene acostumbrado tanto en los teclados como a las seis cuerdas. Se puede discutir, o mejor dicho, no se puede, que estos Foreigner no son los originales pero, sinceramente, me importa muy poco porque son un auténtico All Star.

 

 

De nuevo los pelos como escarpias, introducción del coro a “When It Comes To Love”, de esas de caérsete todo al suelo, la audiencia contenía la respiración, era pecado incluso que el sonido de una respiración rompiera un momento tan mágico. Hansen nos explica que el siguiente tema acústico que vamos a escuchar, “Say You Will” fue arreglado para ser tocado así, en versión acústica, por Jeff Pilson al poco de entrar a la banda y es que, todo sea dicho, Pilson lleva gran parte del peso y del protagonismo de estos Foreigner sobre el escenario. Es un auténtico portento, tanto musical como visualmente hablando y desde mi privilegiada quinta fila incluso le puedo escuchar haciendo los coros hasta sin micro, asombroso.

Kelly Hansen anima a Mick Jones a que presente el siguiente tema, uno perteneciente al primer disco de Foreigner, y a ello se pone el bueno de Mick. Todo hace indicar que estamos ante “Starrider” pero, Tom Gimble se acerca con mucho respeto, como quien reprocha algo a su abuelo, para decirle con un simple gesto de un encendedor que no, que lo que toca ahora es “The Flame Still Burns”. ¿Qué puedes hacer, dejarlo y empezar o ponerle humor? Pues eso, “…y entonces, es cuando tengo que cambiar toda mi historia” dijo el bueno de Mick, las risas se hacen sonoras mientras Cimble pide perdón por haber rectificado al maestro y Hansen lo hace por haberle inducido al error. Respeto, cordialidad, y un cariño fuera de lo normal se respira sobre el escenario.

 

 

Un “That Was Yerterday” teatral musicalmente hablando sirve de preludio para que la orquesta cobre un protagonismo cinematográfico durante “Juke Box Hero”. Puedo presumir de haber visto infinidad de conciertos, incluso de haber asistido a 3 shows de estos Foreigner pero será muy difícil que pueda olvidar este “Juke Box Hero”, son esos momentos que te llevas a la tumba con mucho cariño y sabiendo que no vas a volver a sentirá nada así en un concierto en lo que te queda de vida. Lástima de “intermedio”, algo a lo que no estamos acostumbrado y que corta muchísimo el ritmo del concierto pero que sirve para que nos hagamos con unas púas, bienvenido sea!.

Ahora sí, “Starrider”, introducción de Mick Jones y comienza el protagonismo del multi instrumentista Tom Gimble. Flauta, Saxofón, guitarra, de verdad, que mal reparte el talento Dios a veces. El sonido era perfecto, incluso distinguías a la perfección los teclados del grandísimo Michael Bluestain y es que el KKL Luzern es un auditorio espectacular. Hansen es un frontman fuera de lo normal, no me creo que estuviera nervioso, y bromea con el hecho de que no ve la chuleta con la presentación de los temas “porque la letra es demasiado pequeña” lo que saca la carcajada del respetable antes de un “Fool For You Anyway” con protagonismo de los instrumentos de viento a los que se le une, quien si no, Mr. Tom Gimble. Mientras, Sina Fanai, corista de la orquesta ocupa el puesto de Gimble en la derecha del escenario al lado de Jeff Pilson y ambos comienzan un coqueteo como si llevaran años tocando juntos, magistral Pilson!.

 

 

“Urgent” da comienzo al principio del final y a la locura, sobraban las sillas, todo el mundo en pie para corear uno de los temas más famosos de la banda. Todos sabemos cómo acaban los shows de Foreigner y tras la presentación de la orquesta conducida por el maestro Ernst Van Tiel, Kelly Hansen nos anima a abrazarnos a la persona que tenemos al lado, chico, chica, novio, novia, amigo, amiga, da igual “sentir el ritmo en vuestro cuerpo, dejaros llevar”, es el momento de los cerca de 10 minutos de “I Want To Know What Love Is” con participación del público y con lágrimas en los ojos por que hubiera deseado detener el tiempo en ese preciso momento, vivir un rato más aquello que me había hecho el tipo más feliz de la tierra durante casi dos horas.

Es imposible describir sentimientos, saber plasmar en un trozo de papel lo que se puede llegar a sentir viendo un concierto, escuchando un tema, explicarle a alguien que no le gusta la música o los conciertos por que una nota, una imagen, una interpretación absolutamente perfecta puede erizarte por completo la piel y hacerte derramar una lagrima es algo que está al alcance de muy pocos por lo que siento profundamente mi torpeza, esta vez más que nunca, porque por mucho que lo intente, jamás conseguiré que os pongáis en mi piel durante al menos un momento y que podáis sentir lo que yo pude sentir una inolvidable noche de Sábado en la coqueta ciudad de Lucerna. El vacío mas inmenso se apodera de mi cuando el escenario del KKL se queda vacío, las luces se encienden por completo y yo asumo con gran tristeza que jamás voy a ver nada ni remotamente parecido en mi vida. El sueño vivido iguala a la tristeza de sentir que todo lo bueno tiene un final.

 

 

SETLIST:

1.Overture

2.Blue morning, blue day

3.Cold as Ice

4.Waiting for a girl like you

5.Head games

6.When it comes to love

7.Say you will

8.The flame still burns

9.That was yesterday

10.Juke box hero

— Intermission—

11.Starrider

12.Double vision

13.Fool for you anyway

14.Hot blooded

15.Urgent

16.Fells like the first time

17.I want to know what love is