DIRTY SHIRLEY – Dirty Shirley (2020) Review

Es pronto para augurar cuáles serán los mejores discos de este 2020 aún por desvirgar, pero, aún temeroso de los vaivenes que nos aguardan, puedo afirmar que DIRTY SHIRLEY han facturado un trabajo superlativo que, con la atención necesaria, pasará a ser uno de los momentos claves del preludio de esta década.

Frontiers vuelve a reclutar a estrellas de su escudería para conformar un atractivo tándem, inesperado, y altamente beligerante para con su propia idiosincrasia: a uno de los mejores y más vanguardistas guitarristas de las últimas décadas, George Lynch y, en el apartado vocal, a una de las revelaciones de los últimos años, el aguerrido frontman Dino Jelusick de ANIMAL DRIVE. Para completar la formación, muy al estilo DOKKEN/LYNCH MOB, ponen a su disposición toda su artillería Trevor Roxx al bajo y el batería de EVANESCENCE, Will Hunt.

Y he utilizado el término beligerante muy a propósito porque, para regocijo de los más escépticos, aquí no vamos a encontrar el sonido arquetípico de la compañía, NO, desde el primer compás de esta alianza nace un disco sólido, orgánico e incluso tosco en su raíz, bien decorado, pero completamente alejado de los propósitos hipnóticos de la factoría: nace un disco de Hard Rock de esencia setentera y con vocación por el clasicismo. Un extraño en tierra extraña. Un guerrero de leyenda.

Pero no solo queda ahí el desfile de sonoridades, sino que la paleta compositiva que ejecuta Lynch, realizando uno de sus mejores trabajos de los últimos tiempos, incluso me atrevería a decir desde el abominablemente altanero Sacred Groove, es impresionante. Retales de Lynch Mob en sus coqueteos más ochenteros como su renovación años noventa (Dirty Blues, Last Man Standing), atrevimiento KXM y ULTRAPHONIX en ciertas bases rítmicas (Higher, I Disappear), medianía DOKKEN y mucho, mucho feeling que planea por encima de su ardiente Blues y de sus melodías envueltas en brillante oscuridad.

Tanto es el caso, que consigue eclipsar, por momentos, con sus solos, sus arreglos y unos cuantos riffs a la sobresaliente actuación de Jelusick, quien, a pesar de mantenerse abrazado a su fuerte personalidad y potencia en completa sintonía JORN, plasma en detalles necesarios una incontrolable y fluida asimilación HUGHES, MASON, DIO, ideal para que todos nos sintamos cómodos. Escucha Here Comes The King, Siren Song o The Voice Of A Soul, bendecirás cada nota y el sudor animal de Dino.

Otro momento maravilloso es la balada en clave latina, haciéndome añorar aquel mítico instrumental Tierra Del Fuego, The Dying, donde el joven portento vocal consigue traspasar las emociones más básicas para imbuirnos al trance.

Volver al pasado para enamorarte del presente. Vivir la actualidad como si el ayer no hubiera muerto. Mirar al futuro con el semblante curtido por el viaje y aún así mantener la ilusión. Hoy no tengo edad.


RATE/NOTA: 8,7/10

 

Jesús Alijo «Lux»

 

 

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